<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>FINÍSIMOS</title>
	<atom:link href="https://finisimos.com/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://finisimos.com</link>
	<description>Mitad Posts. Mitad Podcasts. Mitad malos para las fracciones.</description>
	<lastBuildDate>Sun, 16 Jun 2019 03:21:32 +0000</lastBuildDate>
	<language>es</language>
	<sy:updatePeriod>
	hourly	</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>
	1	</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=6.8.3</generator>

<image>
	<url>https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/10/cropped-LogoFINISIMOSInv.jpg?fit=32%2C32&#038;ssl=1</url>
	<title>FINÍSIMOS</title>
	<link>https://finisimos.com</link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">96937985</site>	<item>
		<title>&#8216;Chernobyl&#8217; y la villanía de la verdad</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/06/10/chernobyl-y-la-villania-de-la-verdad/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 10 Jun 2019 11:58:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=439</guid>

					<description><![CDATA[“Dime lo que ves afuera. Descríbemelo todo”, implora Vasily, el bombero, desde su cama de hospital. Su cuerpo entero es una quemadura radiactiva, con llagas y pústulas que manchan sus sábanas y almohadas. Le ha pedido a su joven esposa, Lyudmilla, que abra la ventana de la habitación. Ella enumera &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><em>“Dime lo que ves afuera. Descríbemelo todo”</em>, implora Vasily, el bombero, desde su cama de hospital. Su cuerpo entero es una quemadura radiactiva, con llagas y pústulas que manchan sus sábanas y almohadas. Le ha pedido a su joven esposa, Lyudmilla, que abra la ventana de la habitación. Ella enumera lugares para su pareja agonizante: <em>“Veo la Plaza Roja… el Kremlin… la Torre Ostankinskaia… el mausoleo…”</em></p>



<p>“<em>¿Ves San Basilio?</em>” Hace falta toda la fuerza que queda en el maltrecho Vasily para hacer la pregunta. Sus labios hinchados dejan pasar cada palabra en un rictus donde el menor gesto es un suplicio. Ella reafirma que ve San Basilio, y que la catedral es hermosa. Pero su mirada no es hacia el exterior, sino hacia ese hombre que hasta hace unos días era el futuro patriarca de una joven familia con planes para el futuro. Y es la mirada más dulce que se pueda imaginar, la que uno sueña recibir del amor de su vida. Una lágrima escapa de la sonriente Lyudmilla al escuchar una gutural y ahogada risa de su esposo, quien logra articular una frase más:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Te… te dije que un día te enseñaría Moscú…&#8221;</p></blockquote></figure>



<p><a href="https://www.imdb.com/title/tt7366338/?ref_=nv_sr_1?ref_=nv_sr_1">‘</a><em><a href="https://www.imdb.com/title/tt7366338/?ref_=nv_sr_1?ref_=nv_sr_1">Chernobyl</a></em><a href="https://www.imdb.com/title/tt7366338/?ref_=nv_sr_1?ref_=nv_sr_1">’</a> es permanentemente desgarradora, heroica, exasperante, cruel, alegórica, cruda, realista y, a fin de cuentas, humana. Es relativamente fácil reconstruir grandes tragedias históricas a partir de alteros de bibliografía y testimoniales en video de los supervivientes. Nuestra era moderna nos muestra la realidad sin mayor filtro que la “mosca” de CNN en una esquina, y esa visión permea toda la edificación dramática. Los realizadores buscan enfoques atípicos para no aburrirnos, pero por lo general sabemos de qué va lo que estamos conmemorando.</p>



<figure class="wp-block-image"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="2880" height="1800" src="https://i1.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?fit=735%2C459" alt="" class="wp-image-441" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?w=2880&amp;ssl=1 2880w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.38.13.png?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Pero no es el caso de esta tragedia en particular. El hermetismo soviético pre-Glasnost aún mantenía los secretos más oscuros en una penumbra informativa, controlada íntegramente por el sistema. El Partido por encima de toda realidad, la infalibilidad del sueño comunista sin derecho a réplica por parte de los hechos, de las responsabilidades… de los muertos. Los vagos recuerdos que tengo de la catástrofe nuclear en esa remota región del mundo son de rumores imprecisos y de refrendos a las amenazas de aniquilación mutua. </p>



<p>Se decía que la radiación llegaría pronto a Europa Occidental, e incluso a América del Norte. Visiones apocalípticas sacadas de la película ‘<em>The Day After’</em> poblaban mis horas previas al sueño profundo. Si se me cayó un pelo en la almohada o en la ducha, ¿es porque estoy irradiado? ¿Me voy a morir? ¿Por qué nadie confirma o desmiente el peligro que genera la explosión en la URSS?&nbsp;</p>



<p>Lo cierto es que nadie sabía nada. La serie de TV producida por SKY y HBO se encarga de recordarnos que en ese entonces Gorbachov no era aún, ya saben, GORBACHOV. Tan solo otro premier intentando equilibrar el discurso externo con la realidad de su inmensa nación. “<em>Nuestro poder viene de la percepción de nuestro poder</em>”, expresa el líder soviético, tras disculparse con aliados y enemigos por la potencial catástrofe que se cernía sobre el mundo entero, y que aún no tenían forma de combatir.&nbsp;</p>



<p>Si en algo debemos apreciar a ‘<em>Chernobyl’</em> es en la representación explícita de los peligros detrás del control de la información y de la burocracia como potenciador de desastres. Un gobierno que pretende disfrazar las amenazas reales con retórica vacía se condena a sí mismo al fracaso irreversible. Esto es una verdad que se ha repetido incesantemente en la historia de la humanidad, y seguimos sin aprender la lección.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="2880" height="1800" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?fit=735%2C459" alt="" class="wp-image-442" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?w=2880&amp;ssl=1 2880w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.44.54.png?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Elegir que la narrativa principal corra a cargo de la dispareja dupla de Valery Legasov (Jared Harris) y de Boris Shcherbina (Stellan Skarsgård) es uno de los principales triunfos de la serie. El primero representa la frustración del conocimiento en la tarea sisífica de expresar la apremiante realidad de un accidente nuclear, ccuyas consecuencias eran de carácter global. El segundo comienza su arco dramático como un <em>apparatchik</em> más, justificando la doctrina partidista por encima de los hechos, hasta que la convivencia forzada con el escrupuloso Legasov comienza a modificar su postura.</p>



<p>Pero la magia real detrás de esta relación, que prácticamente inicia con la amenaza de meterle un balazo en el cráneo a un científico insubordinado, es verla transcurrir en ese infierno sobre la tierra que provocó movilizaciones de cientos de miles de personas. El sacrificio de vidas humanas, tan aparentemente sencillo cuando se dicta como un plan de gobierno, termina por ser una dolorosa amputación cuyas secuelas sensoriales seguirán disparando estímulos durante años, incluso décadas. Cuando un poderoso funcionario que no dudaba en mandar hombres a una muerte segura descubre con tristeza el encanto de una insignificante oruga, sabemos que algunas lecciones se aprendieron. Con dolor, pero se aprendieron.</p>



<p>Y en ese caos, en la tragedia emanada de la incompetencia disfrazada de triunfo político, las historias de heroicos bomberos se confunden con las de otro elenco interminable de héroes. <em>“Lo harán porque debe de hacerse. Lo harán porque nadie más puede hacerlo. Y si no lo hacen, millones morirán. Si me dicen que eso no les basta, no les creeré”</em>, declara Shcherbina al solicitar tres voluntarios para una misión que involucra recibir dosis letales de radiactividad. Y tres hombres se ponen de pie, dejando claro el apellido para que no sean un sacrificio anónimo más: Ananenko. Bezpalov. Baranov. Les siguen militares de carrera conduciendo vehículos forrados con plomo. O una cuadrilla entera de mineros de carbón. O jóvenes y más jóvenes que lo mismo aniquilan animales que limpian azoteas contra reloj.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="2880" height="1800" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?fit=735%2C459" alt="" class="wp-image-443" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?w=2880&amp;ssl=1 2880w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-00.54.11.png?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="(max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Todos esos actos acompañados de la terrible música del contador Geiger son escenas más impactantes que las logradas por todo el cine de horror del presente año, sin ánimo de exagerar. Porque todo es real. No solamente en el recuento de los hechos que llevaron al accidente en sí, sino en la recreación fiel de esa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas flirteando con un cambio de paradigma. Quienes vivieron esa sociedad en carne propia constatan la fidelidad lograda por los productores de ‘<em>Chernobyl</em>’, y por ello la misteriosa nación que controlaba su imagen con celo propagandístico queda al desnudo como una protagonista más. Ella se llama Pripyat y su abandono. Se llama Moscú y su arrogancia. Se llama el Puente de la Muerte, que en la inocencia de presenciar un incendio nocturno cubrió a todo un pueblo con cenizas que arrebataron docenas de vidas. Tiene muchos nombres, todos son elocuentes y narran su propia tragedia.&nbsp;</p>



<p>Amalgamar a toda la comunidad científica en la persona de Ulana Khomyuk (Emily Watson), es el obligado escenario de la ciencia convertida en conciencia. Pero lejos de ser el cliché de “<em>se los dije</em>” que vemos lo mismo en ‘<em>Titanic</em>’ que en ‘<em>El Planeta de los Simios’</em>, esa figura se encarga de ser un compás moral en la débil esperanza de un futuro. No había garantías de que lo ocurrido quedara en el renglón del incidente aislado, del infortunio atípico. Había que pensar en el mañana. Dar carpetazo al expediente tras un juicio con culpables preordenados era el status quo, y fue necesario romper la tendencia. Termina con el ostracismo y el aislamiento de alguien que, para fines prácticos, ya era considerado un Héroe de la Unión Soviética. El cuerpo inerte balanceándose desde la soga tenía otros planes para el final de esta historia, pero contrajo esa deuda ineludible con la verdad.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="2880" height="1800" src="https://i2.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?fit=735%2C459" alt="" class="wp-image-444" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?w=2880&amp;ssl=1 2880w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-04-at-01.02.27.png?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>La verdad. Ese es el gran villano. ¿O es el héroe? Hoy se construyen realidades, presidencias y doctrinas a base de evitarla, y muchas personas que deciden el destino de millones instan a apartarla de nuestras vidas. ¿Qué tan mala será la verdad que le dedicamos tiempo útil a destronarla? <em>“Cada mentira que decimos incurre una deuda con la verdad, y tarde o temprano esa deuda debe pagarse”,</em> acusa Legasov en su testimonio. No habrá verdad que valga en su mundo. Tendrá que subsistir en unos cassettes que circulan furtivamente entre la comunidad científica, o en manos de algunos periodistas arriesgados. Y sí, esas verdades que tanto ofenden terminarán por imponerse. Lo que duele es que tarden tanto en hacerlo.</p>



<p>En la triste habitación donde se le acaban los minutos a Vasily, el bombero, unas gafas oscuras protegen sus ojos de la labor que sus párpados calcinados no pueden ejercer. Esta breve felicidad al lado de su Lyudmilla embarazada no ha de durar. El fin no será rápido, ni digno. El cuerpo que exhalará su último aliento en esa cama de hospital difícilmente podrá distinguirse como el de un ser humano. Pero él se aferra a su humanidad en esa risa apagada y en sus recuerdos de San Basilio, coronando la ciudad capital con sus domos policromos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="2880" height="1800" src="https://i1.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?fit=735%2C459" alt="" class="wp-image-445" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?w=2880&amp;ssl=1 2880w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?resize=300%2C188&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?resize=768%2C480&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?resize=1024%2C640&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/06/Screen-Shot-2019-06-10-at-06.44.12.png?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Pero la descripción que hizo Lyudmilla para Vasily fue una mentira más. La vista de la habitación no es hacia la Plaza Roja, sino a la fachada grisácea e indistinta de un dilapidado edificio gubernamental. No hay parejas paseando de la mano. Los niños no corren por las aceras. No hay nada que valga la pena recordar de este momento.</p>



<p>Aún así, ella lo sigue mirando con genuino amor. Eso es lo que importa. Algunas mentiras existen para rescatar la esencia de lo que somos.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">439</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Sí te voy a extrañar, Game of Thrones</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/05/20/si-te-voy-a-extranar-game-of-thrones/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 20 May 2019 09:06:26 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Chillin']]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[Game of Thrones]]></category>
		<category><![CDATA[GoT]]></category>
		<category><![CDATA[HBO]]></category>
		<category><![CDATA[opinión]]></category>
		<category><![CDATA[series]]></category>
		<category><![CDATA[TV]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=405</guid>

					<description><![CDATA[Sé que hay muchos allá afuera agitando puños al aire y empleando hipérbole como si la fueran a prohibir: “Ninguna serie ha tenido un peor final en la historia de todas las series de todas las TVs de todo el mundo”. Perdónales, Game of Thrones. Son gente que de plano &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Sé que hay muchos allá afuera agitando puños al aire y empleando hipérbole como si la fueran a prohibir: “Ninguna serie ha tenido un peor final en la historia de todas las series de todas las TVs de todo el mundo”. Perdónales, <em>Game of Thrones</em>. Son gente que de plano no ve mucha TV, o de memoria corta, o que se inconforma si la cosas no son tal cual las han imaginado.</p>



<p>No, no fuiste la serie perfecta. Pero sí la más importante. Y es que veo difícil que se vuelva a repetir el fenómeno de un serial televisivo como experiencia social a lo grande. Tendrían que conjuntarse muchos factores, muchas variables que veo distantes, por no decir inexistentes.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="413" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?resize=735%2C413&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-408" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/599756.jpg?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Tengo vagos recuerdos de la infancia en torno a finales significativos en la historia de la televisión. Mi primo Pepe saltándose la reja de su casa en Cozumel para abrir la puerta de la casa y que la familia Sempere en pleno entrara a ver el final de <em>‘Los ricos también lloran</em>’, tras una salida en tropel a cenar en la que se olvidaron la llaves dentro del domicilio. Yo no sabía quiénes eran los ricos ni por qué lloraban, pero los rostros absortos de la mayoría de mi parentela me bastaron para entender que aquello era un hito.</p>



<p>Años más tarde acabó otra telenovela, ‘<em>Vivir un poco</em>’, que tenía un cierto elemento de <em>whodunit</em> en su última entrega, y en esa sí tenía yo una cierta inversión emocional. Sabía quienes eran los personajes, la trama y que había un par de actrices en el elenco perfectas para ir despertando mi incipiente libido de púber. Ese final nos pescó en Valle de Bravo, y retacamos una docena de familiares y vecinos en una enorme camioneta van que usaba mi papá para los largos trayectos carreteros durante su etapa como piloto de carreras. La camioneta tenía, como curiosidad tecnológica, un autoestéreo de marca apócrifa que poseía una diminuta pantalla de TV. Aparcamos en la parte más alta de un camino donde los árboles se abrían lo suficiente para que la débil señal aérea nos permitiese al menos escuchar el dichoso episodio. Suena a prehistoria. Lo era.</p>



<p>Esos eventos que congregaban a todo mundo alrededor de una pantalla se fueron espaciando con el tiempo. <em>Live Aid</em> definió a mi generación, pero a mis padres les pasó de noche el suceso y solamente tras una reciente convivencia con <em>Bohemian Rhapsody</em> descubrieron su significación histórica. Los grandes acontecimientos científicos no despiertan la curiosidad de la llegada a la luna, así que solamente nos hemos reunido a presenciarlos cuando terminan en tragedia, ¿recuerdan al Challenger?&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="378" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?resize=735%2C378&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-406" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?resize=1024%2C526&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?resize=300%2C154&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?resize=768%2C394&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/DanyDragon.jpg?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Es triste, pero creo que últimamente nos reunimos más a ver atentados terroristas, guerras que se transmiten en vivo o cataclismos mundiales que a discutir sobre un drama o una comedia. Por eso extrañaré mucho <em>Game of Thrones</em>. Todos teníamos puntos de vista, hipótesis, evaluaciones histriónicas, comentarios grandilocuentes para escenas memorables, la capacidad para actuar por compás una muerte significativa o un combate singular. Mi propia afición la convertí en un podcast, mismo que me ha facilitado el intercambio de opiniones con mentes igualmente ocupadas en esa ficticia Westeros, en su minucia y su leyendas. Hasta amigos nuevos he obtenido de esta serie, vamos…</p>



<p>Y no, no es perfecta. Las obras más ambiciosas difícilmente lo son, pero al menos los señores de HBO compensaron un poco llenándome la pupila con eventos de la pantalla que nunca&nbsp; se habían visto a esta escala. Una cosa era una película y otra cosa era la TV, y esa marcada división en cuanto a manufactura y valores de producción se eliminó para siempre con GoT. Vi la transfiguración de un drama complejo, donde las grandes batallas a veces se reducían a encuadres cerrados de los desenlaces… hasta que se convirtieron en monumentales esfuerzos con miles de extras, cientos de caballos, dragones, muertos vivientes, tormentas de hielo, cascadas de fuego, todo cada vez más grande, más impactante. Extrañaré eso.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="413" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?resize=735%2C413&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-407" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?w=1920&amp;ssl=1 1920w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Game_of_Thrones_title_card.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Extrañaré mucho el ver una serie donde jamás me salté los créditos de apertura. Los familiares acordes del tema épico compuesto por Ramin Djawadi, el recorrido por esa maqueta mecánica donde surgían las ciudades y regiones en la que se desarrollaría la trama, la emoción cada vez que aparecía una nueva locación. Eso no me había ocurrido desde que <em>Battlestar Galactica</em> mostraba cuántos humanos quedaban vivos en la flota interestelar al inicio de cada episodio. Pero aquello era apremiante, angustiante. En <em>Game of Thrones</em> cada inicio encerraba la promesa de posibilidades.&nbsp;</p>



<p>Pero creo que extrañaré mucho la magnitud narrativa. Me fascinan esas series llenas de personajes entrañables, donde hasta los que sólo tienen un par de líneas de diálogo cada media docena de episodios aportan algo relevante a una gran historia. Y ver GoT era jugar a enlistar favoritos. Saber qué tantos de ellos servían a tales o cuales facciones, eran buenos o malos dependiendo de nuestras propias simpatías, podían morir en un abrir y cerrar de caprichos por parte de su creador, todo eso tenía magia. Jugar a reimaginar su elenco con otros actores, o con jugadores de NFL, o con dibujos animados en Los Simpson fue siempre un deleite. Descubrir nuestra afinidad con alguna casa, con su lema y su escudo, era un ejercicio de pertenencia. </p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="368" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/arya-the-bells2-1.jpg?resize=735%2C368&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-413" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/arya-the-bells2-1.jpg?resize=1024%2C512&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/arya-the-bells2-1.jpg?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/arya-the-bells2-1.jpg?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/arya-the-bells2-1.jpg?w=1400&amp;ssl=1 1400w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Y todo se traducía en experiencias de la vida real. Las fiestas temáticas. Gente disfrazándose de The Hound o de la Khaleesi en Halloween. Escuchar alaridos en la casa del vecino cuando ocurría un sorpresivo deceso o una hazaña incomparable, en un terreno que antes parecía exclusividad de los eventos deportivos. Pero no, ahora era con una serie de dragones, de caminantes reanimados más allá de la muerte, de una bruja roja calentona y de un enano promiscuo. Eunucos, inválidos, gigantones de buen corazón, lobos colosales, niñas asesinas, viejitas envenenadoras, ¿cómo no amar una serie así? Nos dio muchas más alegrías que los momentos en los que nos pudo desesperar. Me quedo con un balance positivo, pese a toda mi propensión a sobreanalizar las cosas.&nbsp;</p>



<p>Quizá ahora entiendo mejor ese final ambiguo en <em>The Sopranos</em>, que aún hoy día despierta tanta polémica y crispa los nervios de tantos televidentes. Creo que David Chase resolvió ese enigma de cómo culminar algo tan grandioso sin darle gusto a nadie en particular: dejar que todos imaginásemos el desenlace real. En <em>Game of Thrones</em> hubiera sido imposible, es obvio. Los fans han cosechado centenares de miles de firmas exigiendo una repetición de la temporada concluyente, ¿creen que no se levantarían en armas si no supiesen los destinos finales de Jon, Sansa, Arya o Tyrion? Impensable.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="368" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/cleganebowl.jpg?resize=735%2C368&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-411" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/cleganebowl.jpg?resize=1024%2C512&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/cleganebowl.jpg?resize=300%2C150&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/cleganebowl.jpg?resize=768%2C384&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/cleganebowl.jpg?w=1400&amp;ssl=1 1400w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Ahora me queda repasar la serie incansablemente, como me ha sucedido con <em>The Wire, Deadwood, Breaking Bad</em> o <em>Halt and Catch Fire</em>. También esperar a que vengan nuevas series situadas en otras épocas de Westeros. Este vasto universo que concibió George R.R. Martin aún da para mucho, y los libros pendientes son solamente un detalle más para nutrir esa sed de historias. Pues las historias son lo más poderoso, unen a la gente. Lo dijo ese promiscuo enano, y sabía de lo que hablaba pues él “bebe y sabe cosas”.&nbsp;</p>



<p>Lo voy a extrañar más que a nadie, creo…</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">405</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Los de arriba, los de abajo</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/05/11/los-de-arriba-los-de-abajo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 11 May 2019 03:13:40 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finísimos Filmes]]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=387</guid>

					<description><![CDATA[Me llama la atención cómo reacciona la gente cuando les mencionas que conoces a alguien que podría ser su copia fiel, un duplicado de la persona misma. Hay quienes sienten curiosidad por conocer a su doppelgänger, sobran quienes hacen algún comentario pretencioso sobre su carácter único e incluso existen los &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Me llama la atención cómo reacciona la gente cuando les mencionas que conoces a alguien que podría ser su copia fiel, un duplicado de la persona misma. Hay quienes sienten curiosidad por conocer a su <em>doppelgänger</em>, sobran quienes hacen algún comentario pretencioso sobre su carácter único e incluso existen los que plantean el misterio de “<em>¿y cómo sabes que esa persona y yo NO somos uno mismo?</em>”. Y por supuesto, suele aparecer por ahí la reflexión semi graciosa que afirma “<em>¿alguien igual a mí? Qué miedo</em>”.</p>



<p>El planteamiento de estas copias humanas es el punto de partida del director Jordan Peele para su más reciente fábula de horror: ‘<em>Nosotros</em>’ (‘<em>Us</em>’, 2019), una anticipada entrega tras el enorme éxito de su debut del 2017 <em>‘¡Huye!</em>’ (‘<em>Get Out</em>’). Digamos que había mucha presión por replicar la magnífica mezcla de tensión, humor y comentario social de esa obra, ¿estuvo a la altura de las expectativas? Veamos…</p>



<p>Estamos en San Francisco en 1986, y el futuro no puede ser más ochentosamente promisorio: los Reaganomics tienen a los Estados Unidos viviendo una era de oro del consumismo, el entretenimiento aún no es controlado exclusivamente por las pantallas (el formato VHS no lo es todo en la vida, carajo) y la ilusión de una nación unida vive aún con el inminente evento de Hands Across America, una noble e inocentona idea de unir a todo el país de costa a costa por gente tomada de las manos en una gran hilera para significar… algo, nunca estuvo del todo claro. En fin, tiempos más sencillos.</p>



<p>En esta época conocemos a Adelaide, una dulce niña que asiste a la feria con sus padres durante una cálida noche veraniega. Se intuye que esta familia tiene ciertos problemas, pero disfrazan esa condición tras una fachada de normalidad bastante convincente. Adelaide se aparta de papá y mamá en un descuido y acaba por ingresar a una de esas laberínticas casas de espejos destinadas a crear incertidumbre y confusión. En ella ve el reflejo de una niña que es ella misma. Normal. Espejos, ¿no? Excepto que no se trata de un reflejo. Es una niña aparentemente idéntica a ella.&nbsp;</p>



<p>Cuando volvemos a ver a la pequeña Adelaide está viajando en el asiento trasero del auto familiar mientras sus padres se recriminan mutuamente el haberla descuidado. La niña estuvo perdida durante unos 15 minutos, y se niega a pronunciar palabra alguna. Es obvio que algo la dejó traumada, pero sus progenitores parecen destinados a desconocer qué le sucedió.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="439" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?resize=735%2C439&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-390" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?resize=1024%2C611&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?resize=300%2C179&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?resize=768%2C458&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/3495303-untitled.jpg?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Salto en el tiempo a la época actual. Adelaide (Lupita Nyong’o) es una mujer adulta, casada con el fornido pero bonachón Gabe (Winston Duke) y madre de dos pequeños: la adolescente Zora (Shahadi Wright Joseph) y el inquieto Jason (Evan Alex). Las vacaciones veraniegas les llevan a una casa en una comunidad boscosa cercana a la costa, y pese a que todo sugeriría un encantador retiro familiar, nadie está del todo feliz con el plan. Zora está en esa etapa difícil que le encuentra peros a todo, Jason tiene que buscar entretenimiento por sí mismo puesto que nadie parece tomarlo mucho en cuenta y los esfuerzos de Gabe porque todos se diviertan juntos fracasan reiteradamente, principalmente porque su esposa no está a gusto.</p>



<p>Durante la estancia en casa Adelaide irá manifestando ciertas regresiones a los sucesos que la traumaron durante su niñez, y eso nos permite conocer más detalles de lo que vivió en los años subsecuentes a ese lamentable extravío en la feria. Una improvisada excursión a la playa para verse con una familia de adinerados amigos (Elisabeth Moss y Tim Heidecker) se convierte en una especie de reconstrucción de los hechos que traumaron a nuestra protagonista durante su niñez, con el agravante adicional de tener como nuevas víctimas potenciales a esta familia que ha erigido precariamente.&nbsp;</p>



<p>Como bien saben todos los que han visto el trailer del filme, el encuentro de Adelaide con esa versión idéntica de su persona se repite… pero esta vez no llega sola. Y aquí es donde una narrativa bastante fluida y coherente empieza a caer en algunas trampas convencionales del género. Los sobresaltos son en su mayoría telegrafiados al espectador, las imágenes animalísticas de seres que se comportan de forma bestial hacen su obligada aparición, los objetos comunes se tornan en letales armas y, lo más grave, algunos agujeros argumentales destinados a no cerrarse toman posesión en un rincón de las mentes espectatoriales.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="384" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-Banner-1.jpg?resize=735%2C384&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-388" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-Banner-1.jpg?resize=1024%2C535&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-Banner-1.jpg?resize=300%2C157&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-Banner-1.jpg?resize=768%2C401&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-Banner-1.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>No quiero decir con esto que la película decepciona. Dejemos eso bien claro, por favor. Digamos que es una construcción que tiene algunos accesos incómodos y pasillos que no llevan necesariamente a ningún lado, y ciertos espacios pudieron aprovecharse de una mejor manera, pero la vivienda es bastante sólida y habitable. Nyong’o y Duke funcionan muy bien como ese matrimonio de jerarquías dudosas, pero que conserva su unión. Los menores de edad actúan muy bien y no se tornan en los clásicos “sujetos en apuros” que sólo sirven para que los adultos arriesguen la vida. Y en general la imagenología de suspenso se logra de forma aceptable. No vas a perder el sueño recordando la historia, pero está claro que sí te dejará pensando algunos pasajes en busca de explicaciones lógicas (incluso aceptaremos algunas ilógicas, en deferencia a la premisa misma).&nbsp;</p>



<p>Lo que me desconcierta un poco de ‘<em>Nosotros</em>’ realmente me pegó tras ver la película por segunda ocasión. Confieso que salí mucho más satisfecho tras la primera vista, y estaba dispuesto a dejarme llevar por algunos momentos en los que debí ser más exigente con el guion y las motivaciones de sus antagonistas. En la repetición descubrí con algo de incomodidad que, en el afán de poseer esa trascendencia de mensaje que le otorgamos al debut de Peele en la dirección, su segundo filme perdió la misión de explicar plausiblemente la razón detrás de este peculiar submundo habitado por copias fieles de nosotros. Lo peor de todo es que se telegrafió repetidamente un significado de duplicidad, de correspondencia existencial… que quedó un poco en el aire. Las manchas de Rorschach están muy lindas en los carteles, las tijeras también se ven amenazadoras en su dualidad de propósito, pero ¿qué más?</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="413" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?resize=735%2C413&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-389" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/05/Us-film-follow-up_16x9.jpg?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>La cita bíblica que adorna la pancarta de un indigente al principio de la historia marca una posible intención detrás de su moraleja. “<em>Por tanto, así dice el Señor: he aquí, traigo sobre ellos una calamidad de la que no podrán escapar; aunque clamen a mí, no los escucharé</em>” (Jeremías 11:11) resulta elocuente y clara en cuanto al propósito de castigarnos, pero sólo en el contexto completo del pasaje sabemos que todo se debe a un pacto divino que los ancestros han violado y cuyo castigo recae en los hijos. Hay un gran giro de la trama que niega hasta cierto punto la validez de este mensaje, por muy bonitos y “duales” que se vean los “11:11” de la cita. Lo que es claro es que la imagen final donde vemos el aparente cumplimiento de un propósito fallido de los años ochenta sugiere algo con claridad, y es que esa ilusión de estar todos unidos con una misma misión es tan impensable como la posibilidad de que en algún lugar, dentro de un oscuro y olvidado túnel, exista una copia calcada de uno mismo. Sí es como para temer un poco. </p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">387</post-id>	</item>
		<item>
		<title>‘AVENGERS: ENDGAME’: La Saga del Villano Invencible</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/04/26/avengers-endgame-la-saga-del-villano-invencible/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 26 Apr 2019 10:30:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finísimos Filmes]]></category>
		<category><![CDATA[Avengers]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Disney]]></category>
		<category><![CDATA[Endgame]]></category>
		<category><![CDATA[Marvel]]></category>
		<category><![CDATA[MCU]]></category>
		<category><![CDATA[reseña]]></category>
		<category><![CDATA[review]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=363</guid>

					<description><![CDATA[En los años que llevo escribiendo crítica cinematográfica para diversos medios (o hablando de películas ante el micrófono, que para el caso es casi lo mismo) hay ciertos filmes que dejan una marca clara y concisa como los separadores en los libros. No hablo necesariamente de la calidad de las &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>En los años que llevo escribiendo crítica cinematográfica para diversos medios (o hablando de películas ante el micrófono, que para el caso es casi lo mismo) hay ciertos filmes que dejan una marca clara y concisa como los separadores en los libros. No hablo necesariamente de la calidad de las películas que conforman esta lista sui generis, cuya curaduría sólo es de interés propio. Me refiero a que marcan un lugar y un momento particular en mi vida que quizá me hace reflexionar sobre asuntos puntuales respecto a decisiones clave que he tomado… y otras más que he dejado de tomar cuando la oportunidad se presentó.&nbsp;</p>



<p>Al ver<em> ‘Avengers: Endgame’</em> volví a añadir una de estas marcas de agua virtuales a las páginas (así sean digitales) que integran la reseña que ustedes leen y que yo mal escribo. Estoy contemplando una de esas reinvenciones profesionales que terminan en estrepitosos fracasos o en grandes triunfos para el ego, pero que terminan por marcarnos. Como en todo gran emprendimiento, hay que evaluar los factores del riesgo y reconocer al gran enemigo detrás de nuestros planes. Me resulta curioso reconocer el mismo villano para mis planes a futuro que el que contemplan nuestros héroes en esta ambiciosa historia. No, no hablo de Thanos. Pongan atención, por favor.</p>



<p>Hablo del tiempo.&nbsp;</p>



<p>Sí, Thanos es de manera inequívoca el rostro físico detrás del gran antagonista. No, no es esa figura de “villano noble” en la que le hemos encumbrado, quizá para lidiar con el drástico asunto de que se escabechó a la mitad del Universo Cinematográfico Marvel (o del universo, punto) con sólo chasquear los dedos en el desenlace de la película anterior de la saga. De acuerdo, Thanos repite en el rol del adversario más temible, del oponente más letal, del intelecto más cruel y a la par más astuto dentro de este mundo superheroico.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1200" height="630" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/190425-avengers-endgame-ew-1256p_82de911b60d98ad0627e84ba9dbc0011.nbcnews-fp-1200-630.jpg?fit=735%2C386" alt="" class="wp-image-365" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/190425-avengers-endgame-ew-1256p_82de911b60d98ad0627e84ba9dbc0011.nbcnews-fp-1200-630.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/190425-avengers-endgame-ew-1256p_82de911b60d98ad0627e84ba9dbc0011.nbcnews-fp-1200-630.jpg?resize=300%2C158&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/190425-avengers-endgame-ew-1256p_82de911b60d98ad0627e84ba9dbc0011.nbcnews-fp-1200-630.jpg?resize=768%2C403&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/190425-avengers-endgame-ew-1256p_82de911b60d98ad0627e84ba9dbc0011.nbcnews-fp-1200-630.jpg?resize=1024%2C538&amp;ssl=1 1024w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Pero no nos engañemos: el villano invencible siempre fue y siempre será el tiempo. Es el tiempo que tiene a nuestros protagonistas, agónicos sobrevivientes de<em> ‘Avengers: Infinity War’</em>, tristeando por un sombrío cuartel general de los héroes sobre la tierra, ponderando qué harían si tuvieran una oportunidad de rectificar sus acciones. Captain America (Chris Evans) quisiera haber tenido tiempo de reintegrarse al equipo que abandonó durante los eventos de<em> ‘Civil War’</em> para ser más efectivo en la lucha recién perdida. Un recién rescatado Tony Stark (Robert Downey Jr.) se percata del tiempo que perdió en luchas internas cuando debió haberse dedicado a anticipar la llegada de Thanos. Thor es un desastre, y quisiera volver en el tiempo para asestar un golpe fatal en la cabeza del titánico alienígena de piel morada. ¿Y qué reclamo le hacen a una recién llegada Captain Marvel (Brie Larson)?</p>



<p>“¿Dónde habías estado todo este tiempo?” Y es que la necesitaban, claro. El hecho de que esté velando por el destino de miles, quizá millones de mundos además del nuestro, no es excusa. Nuestro tiempo es el que nos importa, siempre.&nbsp;</p>



<p>La película parte de una cruel escena que nos retrata la enorme pérdida que significó para algunos de nuestros personajes el mítico chasquido que echó a andar el poder de las gemas del infinito. Toda la secuencia es simple, pero dolorosamente efectiva. Quienes estaban hace un instante se han desvanecido en el aire, y no hay respuestas. La ira y la impotencia mueve a los sobrevivientes a buscar una resolución, pero cuando localizan a un Thanos que parece haber mutado en humilde campesino interestelar, es demasiado tarde. Las gemas han sido destruidas. No hay forma de echar atrás el tiempo.&nbsp;</p>



<p>Es en este punto donde la trama da un salto de cinco años que nos muestra las consecuencias de ese mundo reducido a la mitad. Y lo cierto es que el idílico equilibrio que el antagonista pretendía lograr con su “recorte de personal redundante” no fue más que una condena al dolor de la incertidumbre. Vemos que los sobrevivientes viven con culpabilidades, pero no progresan. La insensatez del acto no depuró al universo: simplemente lo arrojó a una búsqueda infructuosa de significado. ¿A dónde se fueron los desaparecidos? ¿Cómo superar su ausencia? El tiempo no cura estas pérdidas. Porque recordemos que aquí es el malo.</p>



<p>La fortuita reaparición de un “héroe menor” (el Ant-Man interpretado por un magnífico Paul Rudd) vuelve a colocar las fichas sobre el tablero de juego, revelando que el “espacio cuántico” donde él logra moverse puede fungir como una especie de puente hacia épocas previas. El hallar una solución viable para establecer dicho salto al pasado corresponde a dos de las mentes más brillantes de la Iniciativa Avengers: el previamente mencionado Stark y Bruce Banner AKA Hulk (Mark Ruffalo). El problema es que el primero ha descubierto una semblanza de vida familiar funcional y no quiere seguir jugando al héroe, mientras que el segundo… bueno, digamos que ha logrado vivir en un cómodo punto medio entre la salvaje bestia irradiada que todo lo destroza y el sofisticado científico que antepone razón a sentimientos.&nbsp;</p>



<p>Pese a todo, sabemos hacia dónde nos lleva la historia. Y aquí es donde los directores&nbsp;Anthony y&nbsp;Joe Russo encuentran el primero de muchos aciertos: adoptar la narrativa de una <em>heist movie</em>. La cosa es que en lugar de planear el atraco a la bóveda de un banco o el hurto de una suntuosa colección de joyas, esta pandilla va detrás de las gemas del infinito en distintos puntos de su línea de tiempo.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="700" height="393" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers-endgame-18.jpg?resize=700%2C393&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-366" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers-endgame-18.jpg?w=700&amp;ssl=1 700w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers-endgame-18.jpg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /><figcaption>Marvel Studios&#8217; AVENGERS: ENDGAME..L to R: Nebula (Karen Gillan) and War Machine/James Rhodey (Don Cheadle)..Photo: Film Frame..©Marvel Studios 2019</figcaption></figure>



<p>No, no es tan complicado como lo hice sonar. De hecho otro gran acierto es hacer un poco de burla a las películas de viajes en el tiempo mencionándolas de viva voz entre los diálogos, para después adentrarnos en varias misiones que revisitan filmes anteriores. Es curioso que estos saltos de tiempo logran además reivindicar algunos de los filmes menos afortunados del MCU (te estamos mirando, <em>‘Thor: The Dark World’</em>), sin pretender reescribirlas de tajo. </p>



<p>Así y todo, el momento en el que descubrí al tiempo como fuerza imposible de doblegar fue prestando particular atención a nuestros Avengers originales. Al contrario de los cómics que les dieron vida a los personajes, el cine es un medio por el que el tiempo pasa. Tiene el efecto benéfico de avanzar la tecnología al punto de que podemos “rejuvenecer” a muchos de nuestros actores (aquí ocurre en algunos notorios casos), pero todos sabemos que Robert Downey Jr. no va a poder extender mucho más su pacto con el diablo como perenne Iron Man. Simplemente no es natural que ocurra. El gag detrás de un Thor que ha perdido su imponente físico con el paso del tiempo es efectivo precisamente porque sabemos que es algo que tristemente ocurre en la vida real. George Reeves, el Superman de los años cincuenta, se pegó un tiro cuando se dio cuenta de que no podía hacer más las peripecias físicas requeridas por el hombre de acero. Triste. Real.&nbsp;</p>



<p>Es por ello que el filme que todos sabíamos que constituiría un adiós para muchos de los personajes de la saga debe tomar las decisiones lógicas que surgen tras más de una década de estrenos con salas llenas. El vigésimo segundo título del MCU es una carta de amor para esos nombres que conformaron la franquicia fílmica más exitosa de la historia. Sí, es inútil negarlo. Estas películas van de lo pasable a lo francamente admirable. Exploran el drama shakesperiano, la épica construcción de mitologías complejas, el cine de espionaje, la comedia y un sinfín de subgéneros con plena soltura… pero siempre regresan a ese vínculo común. El gran plan, la gran historia que una toda las narrativas, está aquí sin ninguna duda de lo que tiene que hacer para entregarnos un final satisfactorio.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1366" height="765" src="https://i2.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers_endgame.jpg?fit=735%2C411" alt="" class="wp-image-367" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers_endgame.jpg?w=1366&amp;ssl=1 1366w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers_endgame.jpg?resize=300%2C168&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers_endgame.jpg?resize=768%2C430&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/04/avengers_endgame.jpg?resize=1024%2C573&amp;ssl=1 1024w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Y vaya que lo es. Para ser un filme que nos presenta la batalla más espectacular que el Universo Marvel jamás haya visto, se siente curiosamente íntima, entrañable. Hay adioses sentidos detrás de los sacrificios nobles, pero se sienten ganados a pulso. Cuando la luz detrás de los ojos que hemos visto guiñar decenas de veces, en la complicidad del “todo va a salir bien”, se apaga de forma inequívoca y concluyente, ¿qué nos queda?</p>



<p>Creo que nos queda estar agradecidos. Debo ver esta película un par de veces más y dejarla reposar (darle tiempo, vamos) para poder evaluarla con plena justicia, pero me está costando mucho trabajo encontrar argumentos para afirmar que no es la mejor.&nbsp;</p>



<p>Así pues, ya sabes qué esperar. Haces bien si te has alejado de redes sociales y otras formas de comunicación humana para evitar ahorrarte las sorpresas, aunque quienes saben leer entre líneas las declaraciones de actores, directores y productores, siempre pueden intuir quienes sobreviven para luchar en un futuro filme y quienes han cerrado este capítulo inevitablemente. Pero hay que decirlo: si las despedidas que vemos en ‘Avengers: Endgame’ son definitivas… vaya manera de decir adiós, sin quedarnos a deber y dejándonos con la memoria de quienes algún día serán reemplazados dentro del personaje, pero jamás olvidados por la forma en que hicieron suyo dicho personaje.</p>



<p>Es tarde ya. Has empleado tiempo en ver las películas de Marvel, en leer estas reseñas, en especular sobre el rumbo que tomarán estas historias. Sólo recuerda que no debemos apegarnos demasiado a cuestiones que jamás derrotarán al paso de los años. El Tarzán de Weissmuller, el Bond de Connery, el Joker de Nicholson, todos fueron considerados en algún momento como versiones definitivas de los personajes. Hasta que un buen día descubrimos que no era así, y estuvimos bien con ello. El tiempo es un villano que no podemos derrotar, pero entenderlo nos permite sacarle provecho, hacer que trabaje a nuestro favor. Ser un poco héroes, a fin de cuentas.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">363</post-id>	</item>
		<item>
		<title>La Capitana no tiene quién le escriba (un guión)</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/03/09/la-capitana-no-tiene-quien-le-escriba-un-guion/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Sat, 09 Mar 2019 10:56:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[Captain Marvel]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Disney]]></category>
		<category><![CDATA[feminismo]]></category>
		<category><![CDATA[filme]]></category>
		<category><![CDATA[MCU]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=297</guid>

					<description><![CDATA[Extraño ir al cine a ver una película y salir del cine después de haber visto justo eso: una película. Hoy en día parece que uno entra al cine con más bagaje que los pasajeros de Primera Clase en el Titanic. No sabes si vas a ver “una poderosa reflexión &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Extraño ir al cine a ver una película y salir del cine después de haber visto justo eso: una película.</p>



<p>Hoy en día parece que uno entra al cine con más bagaje que los pasajeros de Primera Clase en el Titanic. No sabes si vas a ver “<em>una poderosa reflexión sobre el racismo/clasismo en México</em>” (<strong><em>Roma</em></strong>), o “<em>una prueba fehaciente de que los ciudadanos de la tercera edad deben ser visibles por su aporte social</em>” (<strong><em>The Mule</em></strong>). Yo sólo quiero ver una película de Cuarón y una de Clint Eastwood. ¿Acaso todo tiene que incluir tanta intención?</p>



<p>Y así es que me metí a ver <em><strong>Captain Marvel</strong></em>. Dos veces, de hecho. La primera vista me dejó muy insatisfecho, pero cuando eso sucede intento atribuirlo al cansancio o a preocupaciones externas, así que suelo darle una segunda vuelta al filme en aras de ser objetivo.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="490" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/badass.jpg?resize=735%2C490&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-298" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/badass.jpg?resize=1024%2C683&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/badass.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/badass.jpg?resize=768%2C512&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/badass.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption>Este traje sí rompe madres, la verdad…</figcaption></figure>



<p>Pero no ganó mucho, la verdad. Que conste: me mantuve francamente al margen de la conversación en redes sociales y medios con relación a las respectivas agendas de quienes se decantaron por bandos contrarios antes del estreno. De un lado las legiones de InCels, MalCos, niños rata, trolls de la corrección política y enemigos declarados del discurso feminista, haciéndola de mega pedo porque la masculinidad ESTÁ EN JUEGO si una mujer es protagonista de una película del MCU. Y por el otro las personas detrás de dicha película, exigiendo que sea evaluada con justicia… pero clamando de forma velada que estar en contra de ella prácticamente le convierte a uno en un cerdo chauvinista talla Trump.</p>



<p>Todo por una pinchi película de superhéroes, vamos.</p>



<p>Bueno, ahí va. <em><strong>Captain Marvel</strong></em> es buena, a secas. Le juega en contra ser OTRA historia de origen, y ya sabemos que esas dependen en gran medida de lo interesante que pueda ser dicho origen o del carisma que su protagonista logre proyectar en el rol que le sea asignado. </p>



<p>Lo malo es que la abrumadora mayoría de los orígenes de estos superhéroes se basan en la fórmula de: “<em>No tengo poderes/Ya tengo poderes/No sé qué hacer con estos poderes/Todo sale mal porque no sé qué hacer con estos poderes/Ya entendí que el verdadero poder reside dentro de uno mismo/Le parto la jeta a los malos con mis poderes/Créditos/Escenas post-créditos</em>”. La película que acabo de ver no es precisamente la excepción, así que no hay mucho que festejarle en ese rubro.</p>



<p>En el término del carisma… ¿cómo explicarlo? Brie Larson es una magnífica actriz. Le compré por completo el rol de rockera insufrible que nos mostró en <strong><em>Scott Pilgrim Vs The World</em></strong>. Me hizo pedazos el corazón como la madre traumatizada por el rapto en <strong><em>Room</em></strong>, una película que sigue arrancándome lágrimas como puños. Y hasta le concedo que funciona como heroína independiente y sensata después de ver una B-Movie glorificada como <strong><em>Kong: Skull Island</em></strong>, sin queja alguna. </p>



<p>El problema es que su Carol Danvers no está muy bien escrita. Y el carisma de la persona sólo te puede llevar hasta cierto punto, también el papel que asume debe aportar algo.</p>



<p>Sus interacciones con un Nick Fury (Samuel L. Jackson) que aún no era <em>EL</em> Nick Fury son una gozada, claro. Su actitud sardónica también me gusta. Pero en toda la película sentí algo muy claro: en el afán de Disney por no convertir al personaje de Carol en una versión MCU de la Diana Prince que Gal Gadot logró en <strong><em>Wonder Woman</em></strong>, diseñaron a una Captain Marvel que no posee la asertividad y claridad de su contraparte en cómics. </p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="413" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/captainmarvelthumb-1551227863653.jpg?resize=735%2C413&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-299" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/captainmarvelthumb-1551227863653.jpg?resize=1024%2C576&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/captainmarvelthumb-1551227863653.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/captainmarvelthumb-1551227863653.jpg?resize=768%2C432&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/captainmarvelthumb-1551227863653.jpg?w=1280&amp;ssl=1 1280w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption>Por favor no digan que Carol &#8220;se cae 11 veces y se levanta 12&#8221;, es tan idiota como eso de &#8220;dar el 110%&#8221;.</figcaption></figure>



<p>¿Y cómo diferenciaron a la ex piloto de combate humana fusionada con DNA alienígena de la amazona de Themyscira? Pues la hicieron más… empoderada, básicamente. El <em>‘Who run the world’</em> de Beyoncé en un sensible y poco revelador atuendo, enfundada en una capa de “<em>eres el ser más poderoso de nuestro universo y no necesitas de la aprobación de nadie para demostrarlo</em>”. Así de transparentes los diálogos para reforzar esa idea. Que no eran necesarios, por cierto.</p>



<p>Cuando Anna Boden y Ryan Fleck (directores y guionistas) nos recetan una vez más la cantaleta de que Carol Danvers siempre se levantó tras múltiples tropiezos, sólo para resurgir más fuerte y segura de sí misma cada vez, me puse a pensar que a lo mejor debieron invitar a Pomada de la Campana o a los del unguento de árnica para tener algunas inserciones de marca durante la historia. Y vuelvo al tema: no hay por qué ser tan repetitivos.&nbsp;</p>



<p>En el proceso que ocupa a la protagonista durante la película se alude a la pérdida y consecuente recuperación de la memoria, siempre salpicada de recuerdos fallidos mediante la presencia recurrente de la Dra. Lawson (Annette Bening). ¿No podrían presentarnos una relación más sólida y mejor escrita en una dinámica de mentora/aprendiz para las dos actrices? Las dos son talentosas, lo hubieran hecho muy bien.</p>



<p>En este punto hay que recalcar que si algo le sobra a <strong><em>Captain Marvel</em></strong> es eso: buenos histriones. Jude Law hace una labor competente como Yon-Rogg, superior de la protagonista en un comando de guerreros Kree. Ben Mendelsohn está en la conversación de los mejores actores que aún no han sido nominados a un Oscar, y espero que esa injusticia se solucione pronto, pues el tipo roba más cámara que una cuadrilla de asaltantes en un carnaval. Incluso aquí se da oportunidad de incluir algo de humor con un personaje que pasa de maligno a trágico en menos de lo que imaginas. Y el mentado Jackson está en una zona de confort total como el hombre que algún día dirigirá los destinos de la críptica organización detrás de la Iniciativa Avenger. La bronca es que caricaturizan demasiado un rol que nos hará verlo menos <em>cool</em> cada vez que repasemos las cintas del MCU. Digamos que la frase “<em>la última vez que confié en alguien, perdí un ojo</em>” se abarató de manera drástica a partir de esta nueva producción.</p>



<p>Apostar por la nostalgia noventera está bien, y creo que es lo que menos le duele a la película. Los <em>triggers</em> de añoranza cultural están todos ahí, desde el <em>grunge</em> de Nirvana y los VHS del Blockbuster hasta usar AltaVista para buscar cosas por internet. Lo cierto es que tampoco se ha creado nada innovador en ello: ambos volúmenes de <strong><em>Guardians of the Galaxy</em></strong> lograron un impacto aún mayor en ese frente, pues se las arreglaron para hacer que dichos elementos evocativos tuvieran un impacto drástico en la narrativa.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="424" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/postercat.jpg?resize=735%2C424&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-300" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/postercat.jpg?w=970&amp;ssl=1 970w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/postercat.jpg?resize=300%2C173&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/03/postercat.jpg?resize=768%2C443&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption>Taylor Swift no tarda en hacer un video inspirado en esta muvi, van a ver…</figcaption></figure>



<p>¿Qué es, entonces, lo que no me satisface de <em><strong>Captain Marvel</strong></em>? Es difícil explicarlo con claridad, así que intentaré con un ejemplo. Una amiga de mi infancia (llamémosla “Vicky”) fue una absoluta belleza desde su niñez. La típica que sale en comerciales de TV cuando tú apenas estás descubriendo que la Play-Doh no varía en sabor de acuerdo a sus colores, vamos. “Vicky” no fue una de esas niñas hermosas que se terminan convirtiendo en adolescentes desgarbadas y en mujeres normales. Oh, de ninguna manera: el comentario de todos los que le vimos llegar a la etapa adulta es que lo único que pudo evitar que se se convirtiese en nuestra Top Model mexicana por excelencia fueron unos diez centímetros de estatura, además de unas curvas más apropiadas para trabajar sobre unos patines de mesera de Hooters que encima de una pasarela en Milán.</p>



<p>En fin, resultaría ingenuo el cuestionar que a “Vicky” se le abrieron muchas puertas <em>gracias</em> a su impactante belleza física. Ya les dije que era niña de comerciales, óiganme. Y por supuesto que nunca le faltaron novios exitosos y atentos, ni un menú de prospectos maritales bastante variado. No puedo decir que se acostó con nadie para llegar lejos en sus trabajos, pero sí soy capaz de constatar que su capacidad profesional no iba de la mano de su rápido ascenso en cuanto trabajo se le puso en frente. Aclaro: no es que fuera incapaz ni mucho menos, pero en materia de productividad laboral siempre fue más bien… del montón. Ni la mejor, ni la peor. Olvidable, hasta cierto punto.</p>



<p>La cuestión es que nadie que conozco ha podido ser enteramente objetivo a la hora de evaluar a “Vicky”, la persona, independientemente de “Vicky”, la ser humano bendecida con una genética cuasi perfecta. Si uno menciona que ella no merece tanto éxito profesional, los demás alegan que sólo los que le tienen envidia por su hermosura son capaces de decir eso. Cuando ella hace el mismo chiste que ya hicieron sus otras amigas menos agraciadas y el lugar entero estalla en risas inmerecidas, no es prudente mencionar que se le concede crédito excesivo en materia de gracia. “<em>¿Tanta envidia le tienes que no la encuentras graciosa?</em>”, es la cantaleta. Y no es que no sea graciosa, claro: es que no es TAN graciosa como el mundo le hace creer.</p>



<p>Bueno, creo que <em><strong>Captain Marvel</strong></em> es la “Vicky” de las películas del Marvel Cinematic Universe. Si uno considera que no es tan brillante como otras historias de origen, le estamos restando méritos por una agenda machista (“<em>¿Las otras historias de origen de superhéroes HOMBRES? ¿A esas te refieres?</em>”). Si creo que muchos de los parlamentos femeninos emplean una retórica y un discurso que nomás no corresponden con la época en la que se sitúa la historia (mediados de los noventa), sobrará quien alegue que “<em>en esa época sí existía esa conciencia de género, pero el privilegio te cegaba</em>”. Y si observo que la fortaleza de un rol femenino depende de algo más que machacar cansados lemas de independencia o justicia social, figurará quien afirme que la historia pasa la Prueba de Bechtel sin pestañear y que soy un <em>hater</em> más, probablemente afiliado con los mostrencos detrás del Gamergate.</p>



<p>Pero admitámoslo, “Vick–”, digo, <em><strong>Captain Marvel</strong></em>: pretender que la agenda no está en juego a la hora de criticarte con objetividad es de ilusos, así que debiste prever ese ángulo con una película más completa, más relevante. Tu personaje titular merecía muchísimo más que lo que le terminaste dando a manera de desarrollo. Cierto, no eres una mala película. Ni siquiera cabe decir que eres mediocre u olvidable, ya que tus últimos 35 minutos son francamente sólidos. Eres guapa, vamos. </p>



<p>Eso sí, admite que eres guapa. No quieras explicar lo que se diga de ti por vía de los juicios preestablecidos o la cerrazón de un sistema. No te tengo mala fe ni envidia al decirte que tu belleza te permite salirte con la tuya en otros aspectos a los que debiste dedicar algo de empeño, ¿de acuerdo?</p>



<p>Porque en el fondo, deberíamos estar juzgando películas por sus méritos en la pantalla. Y nada más.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">297</post-id>	</item>
		<item>
		<title>OSCAR 2019 AL BOTEPRONTO</title>
		<link>https://finisimos.com/2019/02/25/oscar-2019-al-botepronto/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 25 Feb 2019 07:10:04 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=286</guid>

					<description><![CDATA[– La ceremonia fue mayoritariamente predecible. Las dos grandes sorpresas de la noche fueron en las categorías de Mejor Actriz y Mejor Película. Atiné 21 de 24 predicciones, tras tres años consecutivos de arañar los 18 aciertos (el año pasado le pegué a 15). – Ni Olivia Colman se creía &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>– La ceremonia fue mayoritariamente predecible. Las dos grandes sorpresas de la noche fueron en las categorías de Mejor Actriz y Mejor Película. Atiné 21 de 24 predicciones, tras tres años consecutivos de arañar los 18 aciertos (el año pasado le pegué a 15).</strong></p>



<p><strong>– Ni Olivia Colman se creía el haber vencido a favoritas abrumadoras como Glenn Close y Lady Gaga (incluso Yalitza estaba en el rol de “outsider looking in”). Me hizo feliz verla reaccionar con tanta naturalidad y alegría cuando ganó.</strong></p>



<p><strong>– ‘Green Book’ me hace un poco de ruido pues, aunque está bien hecha, es una versión más de películas de oda al “white guilt”. Digamos que una historia donde un blanco le enseña a un negro los placeres del pollo frito, pues… no me encanta. Ni hablemos del escándalo acerca del guionista Nick Vallelonga y historial de agenda anti-árabe.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– Hay otra lectura interesante acerca del triunfo de ‘Green Book’ sobre ‘Roma’ y otras opciones más sólidas: la Academia de Hollywood no está del todo contenta con la ruptura de paradigma creada por Netflix, así que reconocer a una película que no se apoyó en el modelo tradicional de una corrida comercial en salas de cine como lo mejor del año le hubiera resultado incómodo. No lo veo disparatado.</strong></p>



<p><strong>– El comentario de Spike Lee respecto a ‘Green Book’ me mató de risa: “Cada vez que alguien está manejándole el coche a alguien, yo pierdo”, aludiendo a ‘El Chofer de Miss Daisy’ venciendo a la INFINITAMENTE SUPERIOR ‘Do The Right Thing’</strong></p>



<p><strong>– El homenaje de Spike Lee a Prince: todo bien. Y merecía el Oscar que se lleva por el guión de ‘BlackKklansman’.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– Yalitza llevó a su mamá a los Oscar. Celebro todo instante de felicidad que ambas puedan extraer de esta experiencia. Muchos de ustedes sienten oso si sus mamás les añaden en Feisbuc, así que lo que puedan alegar sale sobrando.</strong></p>



<p><strong>– Lady Gaga y Bradley Cooper cantando ‘Shallow’ fue una recabrona chulada.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– Bien ganado el Oscar, Rami Malek. Creo más meritorio aún el desempeño de Dick Cheney, pero por otro lado creo que había un rechazo natural de Hollywood a retraerse de la mera memoria de un ser nefasto para el mundo como fue el vicepresidente gringo. Digo, ni en Alemania premiaron a Bruno Ganz por interpretar a Hitler en ‘Downfall’, pa’ que me entiendan.</strong></p>



<p><strong>– A la ceremonia SÍ le falta un conductor, perdón. No sólo eso, se notó la ausencia de veteranos como Bill Mechanic y otros “gallos fuertes” en una transmisión llena de traspiés, dirección de cámaras imprecisa y ritmo desigual. Ese “tracking shot” del inicio de la canción de ‘The Ballad of Buster Scruggs’ parecía que se desplazaba sobre un empedrado, ¿no?</strong></p>



<p><strong>– Muchos repelan por los premios a ‘Black Panther’ o ‘Bohemian Rhapsody’, pero se llevan honores en categorías donde tuvieron méritos para ganar lo que ganaron. En particular celebro el que le dan a ‘Black Panther’ por vestuario: esa categoría ya llevaba años siendo la de ‘Mejor Ropa Vieja’. Al menos aquí hubo invención, idea, interpretación, no ponerse a copiar las garras que usaban en cuadros de época.</strong></p>



<p><strong>– Hay mame también porque Cuarón “no agradeció” a Galo Olivares, quien fue su asistente en la dirección de fotografía para ‘Roma’. Colaborar y crear son cosas distintas, amigos. Yo vi los storyboards que hizo Cuarón hace SIETE AÑOS y ¿qué creen? Él y Lubezki diseñaron el lenguaje de cámara de la película mucho antes de que Olivares se incorporara al proyecto. No, no tenía obligación de agradecer ni mais, todo suena a ganas de cangrejear al ganador (algo que ni se nos da).</strong></p>



<p><strong>– Qué bueno que ‘Spider-Man: Into The Spiderverse’ ganó Peli Animada. Igual con ‘Bao’.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– Este año casi no pude ver documentales, pero sí me impactó ‘Free Solo’ y no me extrañó su triunfo. Ahora que vea el resto revisaré mis criterios.</strong></p>



<p><strong>– Muy padre su rollo inclusivo, Hollywood, pero URGE superar la idea de cuotas raciales y minoritarias, volver a contemplar EL MÉRITO DE CONTAR HISTORIAS. La corrección política merece consideración, pero debe ser eso: consideración. Cuando es el móvil detrás del reconocimiento, el arte mismo se estanca. Digamos que hay batallas más necesarias por librar, en ámbitos que no necesariamente están ligados a una ceremonia narcisista y auto indulgente.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– En ese tenor: hay un discurso repetitivo en torno a que si “los Oscar pueden salvarse”, asociado a bajas de rating y otras consideraciones raras. Me parece que no es un tema de relevancia, sino que hemos dejado atrás ese monoculturalismo que antes dominaba eventos de esta índole. Aplica a Super Bowl, certámenes de Miss Universo, Juegos Olímpicos y series de TV. La era de estar congregados todos en un mismo lugar a un mismo tiempo, con la atención centrada en un ágora global… terminó hace un ratillo, ya.&nbsp;</strong></p>



<p><strong>– Y ya de final: Jennifer Lopez. Hijadesumadretierra…</strong></p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/02/shutterstock_10112734hc.jpg?resize=683%2C1024&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-287" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/02/shutterstock_10112734hc.jpg?resize=683%2C1024&amp;ssl=1 683w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/02/shutterstock_10112734hc.jpg?resize=200%2C300&amp;ssl=1 200w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2019/02/shutterstock_10112734hc.jpg?w=712&amp;ssl=1 712w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /><figcaption>Mandatory Credit: Photo by David Fisher/REX/Shutterstock (10112734hc)
Jennifer Lopez
91st Annual Academy Awards, Arrivals, Los Angeles, USA &#8211; 24 Feb 2019</figcaption></figure>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">286</post-id>	</item>
		<item>
		<title>Todas llevan a &#8216;Roma&#8217;</title>
		<link>https://finisimos.com/2018/12/16/todas-llevan-a-roma/</link>
					<comments>https://finisimos.com/2018/12/16/todas-llevan-a-roma/#comments</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 16 Dec 2018 08:35:52 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[Alfonso Cuarón]]></category>
		<category><![CDATA[cine]]></category>
		<category><![CDATA[crítica]]></category>
		<category><![CDATA[Netflix]]></category>
		<category><![CDATA[película]]></category>
		<category><![CDATA[reseña]]></category>
		<category><![CDATA[Roma]]></category>
		<category><![CDATA[Yalitza Aparicio]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=244</guid>

					<description><![CDATA[“La vida puede ser triste, pero siempre es bella”, dice el personaje de Ferdinand en ‘Pierrot le Fou’&#160;(1965). Esa frase siempre me ha fascinado, pues habla de encontrar una estética pura y sin compromisos hasta en los entornos trágicos. Queda claro que los últimos abundan. El director de esa película, &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><i>“La vida puede ser triste, pero siempre es bella”</i>, dice el personaje de Ferdinand en <i>‘Pierrot le Fou’</i>&nbsp;(1965). Esa frase siempre me ha fascinado, pues habla de encontrar una estética pura y sin compromisos hasta en los entornos trágicos. Queda claro que los últimos abundan.</p>



<p>El director de esa película, Jean-Luc Godard, acuñó una frase que encaja perfectamente con la anterior, y con lo que comunica <em>‘Roma’ </em>(d. Alfonso Cuarón, 2018), una obra divisiva y, quizá por ello, brillante: <em>“La realidad es complicada. Las historias le dan forma”</em>. Anoten esas máximas quienes crean que Cuarón tiene una deuda con el realizador francés, por favor.&nbsp;</p>



<p>Déjenme aclarar que yo no creo que tal deuda exista. Tampoco voy a sumarme al manojo de listillos que consideran que el mexicano no aporta nada nuevo, anunciando como descubridores del huevo frito que se apoya tanto en la estética visual como narrativa del neorrealismo italiano. Vamos a aclarar algo: Cuarón no tiene saldos pendientes con Godard, Visconti o De Sica. Y ciertamente no nos debe nada a ti o a mí.&nbsp;</p>



<p>Alfonso Cuarón nada más quería contarnos una historia personal.&nbsp;</p>



<p>Y lo que salió fue algo más… universal. Tenemos ante nosotros un filme inequívocamente mexicano, con sólidos roles femeninos pese a que su contexto histórico ubicaría lógicamente a la mujer en situaciones de plena sumisión. Es una obra que no busca glamorizar la condición servil del indígena, sino de darle una voz que llega a destiempo y que hoy día seguimos sin comprender. Una trama que se abstiene de telegrafiar su gran contexto y prefiere ubicarnos en los sucesos, para que percibamos la realidad por mérito, no por adoctrinamiento.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="417" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?resize=735%2C417&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-250" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?resize=1024%2C581&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?resize=300%2C170&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?resize=768%2C436&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?w=1960&amp;ssl=1 1960w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/roma2.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Ah, y logra lo anterior con una fotografía impecable, un diseño de producción exquisito y evocador, una perspectiva humana casi sin precedentes, un cuadro actoral novato donde la protagonista jamás se había plantado en un set de filmación, un lujo simbólico lleno de discreción y mesura, una belleza caótica… y un perro como único recurso humorístico.</p>



<p>No, queridos: Cuarón no nos debe nada. Si no te gusta su estilo o su película, todo está bien, no estamos ante un producto que busca el aplauso fácil. Es una labor más propia de un artesano que de un innovador, y eso está muy bien. Las dos películas previas de Cuarón, <em>‘Gravity’</em> (2013) y <em>‘Children of Men’</em> (2006) ya le ganaron un lugar como un visionario de la técnica, un hombre en busca de retos de manufactura. Y es que esos los resuelve cualquier cerebro izquierdo (analogía falaz pero útil, no me arroben), mientras que se requiere un talento especial para emocionar sin manipularnos.&nbsp;</p>



<p>¿No me creen? Busquen contar de forma coherente un acontecimiento histórico relevante a través de su unidad de influencia más básica: la forma en que les afectó a ustedes, personalmente. En el peor de los casos serán criticados con el sobado “<em>no puedes hacer que todo trate sobre ti</em>”. Y en el mejor de los casos hallarás la metáfora perfecta, la dimensión correcta para sentir empatía hacia <em>tu</em> historia, hacia <em>tu</em> contexto. Bueno, felicidades si logras esto último. Sólo deja decirte que eso es justamente lo que Cuarón logra en <em>‘Roma’</em>, una y otra vez: narrar esa historia chiquita, que tantas veces has pasado por alto, con la heroína más improbable como vehículo… y hacerla sonar grandilocuente, poética.&nbsp;</p>



<p>El ritmo de <em>‘Roma’</em> puede parecerte cansino o reiterativo en el arranque, pero es hora de que seas honesto: lo que encuentras cansado es el mundo donde se desarrolla. Y es que es el mundo que hemos perdido. No había ubicuidad de pantallas distrayendo a cada miembro de una familia, sino una sola, un televisor de 24 pulgadas (a menudo en blanco y negro) que congregaba a la sociedad en su unidad básica después de los alimentos. Sí, los alimentos también se consumían en familia. ¡Aterrador!</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="334" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/MV5BNWY4ZDQzMjQtZTRhNi00MjJkLWJlNmItYzljN2Q3M2FkNGYyXkEyXkFqcGdeQXVyMzI4NTIxMjE%40._V1_SX1777_CR001777806_AL_.jpg?resize=735%2C334&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-248" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/MV5BNWY4ZDQzMjQtZTRhNi00MjJkLWJlNmItYzljN2Q3M2FkNGYyXkEyXkFqcGdeQXVyMzI4NTIxMjE%40._V1_SX1777_CR001777806_AL_.jpg?resize=1024%2C465&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/MV5BNWY4ZDQzMjQtZTRhNi00MjJkLWJlNmItYzljN2Q3M2FkNGYyXkEyXkFqcGdeQXVyMzI4NTIxMjE%40._V1_SX1777_CR001777806_AL_.jpg?resize=300%2C136&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/MV5BNWY4ZDQzMjQtZTRhNi00MjJkLWJlNmItYzljN2Q3M2FkNGYyXkEyXkFqcGdeQXVyMzI4NTIxMjE%40._V1_SX1777_CR001777806_AL_.jpg?resize=768%2C349&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/MV5BNWY4ZDQzMjQtZTRhNi00MjJkLWJlNmItYzljN2Q3M2FkNGYyXkEyXkFqcGdeQXVyMzI4NTIxMjE%40._V1_SX1777_CR001777806_AL_.jpg?w=1170&amp;ssl=1 1170w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>No lo tomes como nostalgia manipulativa, ésa era la realidad. También era real la rutina de una familia de clase media, con su organización jerárquica donde la figura paterna dominaba tiránicamente los tiempos y atenciones, así fuere en algo tan trivial como estacionar el auto en la cochera. Y la realidad es que la ilusión de movilidad social se reforzaba siempre con la presencia perenne del personal de servicio.</p>



<p>Ah, el discreto, frecuentemente sometido personal de servicio. Esas invisibles presencias que hacían funcionar las vidas de personas a quienes llegaban a apreciar, pero donde nunca se alcanzaba el elusivo <em>pertenecer</em>. El amor a “Libo”, la nana indígena a quien el director dedica el filme, jamás se pone en duda. ¿Cómo hacerlo cuando el resultado es una confesión emocional que suena a acto de contrición? No sé qué tan cercanos a la realidad de la infancia de Cuarón sean los hechos, pero me queda claro que sabe de ese gran problema que nos afecta a los clasistas, racistas y pretenciosos mexicanos nacidos en el <em>‘Arriba y Adelante’</em> de Echeverría: el país de muchos en verdad le pertenece a muy pocos.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="401" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?resize=735%2C401&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-249" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?resize=1024%2C559&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?resize=300%2C164&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?resize=768%2C419&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?resize=735%2C400&amp;ssl=1 735w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Roma-dolby.jpg?w=1100&amp;ssl=1 1100w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Una vez que esa rutina de servicio queda establecida, <em>‘Roma’</em> construye su historia a base de pequeños dramas que se entrelazan en un tejido social común, con intrincados y sutiles matices. Aquí los hombres que abandonan. Allá el embarazo no deseado. Una soledad que encuentra compañía en un dolor difícil de expresar. Un cariño genuino por personas cuya cuna no compartimos, mientras sentimos un rechazo hacia nuestra propia sangre. Una búsqueda de equilibrio que es tan difícil de encontrar en el día a día como en un ejercicio de concentración dirigido por un musculoso Profesor Zovek.</p>



<p>Y en lo alto, recordándonos que hay otros mundos, otros dramas: aviones. Aparecen esporádicamente, forzando a que apartemos la vista de esas calles llenas de color dentro de la monocromía. Y sus estruendosos motores se pierden en una sinfonía urbana extraída de recuerdos, de jingles radiofónicos y chirriar de tranvías. El diseño sonoro de <em>‘Roma’</em> es una de las creaciones más prodigiosas que haya explorado el cine mexicano, y negarse a su embrujo es perderse de otra meticulosa y artesanal aportación que el proyecto puede presumir sin miedo alguno.</p>



<p>Pero el eje de todo es Cleo (Yalitza Aparicio). La Cleo que permite que leamos su mente dejándose arropar por la cámara en momentos de vulnerabilidad y de resolución. La Cleo que ama a “su niño”, pero no desea ver nacer a <em>su</em> niña. La Cleo bilingüe, cuyo español parco y respetuoso disfraza la alegría que resuena en su mixteco nativo. La Cleo que se pierde en un recuerdo de su origen cada vez que el viento levanta la tierra y la hace volar entre los árboles. La Cleo, carajo. Siempre la Cleo. No se puede decir suficiente de ella, y espero de corazón que la historia del cine le rinda justicia.</p>



<figure class="wp-block-image"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" width="735" height="414" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Yalitza-Aparicio-Roma-NYTimes.jpg?resize=735%2C414&#038;ssl=1" alt="" class="wp-image-246" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Yalitza-Aparicio-Roma-NYTimes.jpg?w=750&amp;ssl=1 750w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/12/Yalitza-Aparicio-Roma-NYTimes.jpg?resize=300%2C169&amp;ssl=1 300w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></figure>



<p>Un querido amigo, de esos que son más familia que simple amistad, me retó a no justificar mi crítica a ‘Roma’ mediante lo evocativo o lo emotivo. Imagino que sería un ejercicio tan inútil como afirmar que lo que me hace llorar del <em>‘Clair de Lune’</em> de Debussy es que está compuesta en Fa Mayor. ¿Cómo explicar que hay una escena en un hospital cuyo profundo dolor se comunica con una precisión despiadada… misma que he vivido de primera mano, permitiéndome certificar su autenticidad? ¿Les cuento de aquella vez en que mi familia y amigos apagamos un incendio en un bosque, igual que como lo cuentan en la pantalla? ¿Necesito relatar las visitas infantiles al negocio familiar de telas, ubicado en la calle de Campeche, y la forma en que mis pasos hicieron eco emocional gracias a una evocadora visita del elenco al desaparecido Cine Las Américas?</p>



<p>¿Para qué?</p>



<p>Me quedo con esos dolorosos pero necesarios anuncios de divorcio, con esa inclemente resaca de la playa de Tuxpan, con esa ilusión de morir acompañados mientras se mira al cielo desde una azotea. Me quedo con niños que todavía jugaban a ser astronautas, sin importar si lo hacían en lodazales de barriadas pobres o en los arroyos de una idílica campiña. </p>



<p>Me quedo con la idea de que el pulquito y el aguardiente le hacen bien al bebé, con el morbo análogo del adolescente que hojea revistas en un quiosco, con armas de fuego que amenizan picnics y que matan disidentes en las calles, con Siempre en Domingo y La Pantera, con el pretencioso lujo del Galaxy y la austera practicidad del Renault. </p>



<p>Me quedo con esos vastos lienzos pintados de luz donde seguimos una historia, mientras al fondo se desenvuelven docenas más.&nbsp;</p>



<p>Me quedo con la historia de Cleo, porque ayuda al egoísta fin de recordar un poco de <em>mi</em> historia. No sea que me toque ser el primero en olvidarla.&nbsp;</p>



<p>Y es que, parafraseando las líneas iniciales, la vida tiene derecho a ser triste, pero eso no niega su belleza.</p>
]]></content:encoded>
					
					<wfw:commentRss>https://finisimos.com/2018/12/16/todas-llevan-a-roma/feed/</wfw:commentRss>
			<slash:comments>2</slash:comments>
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">244</post-id>	</item>
		<item>
		<title>‘Bohemian Rhapsody’: Cada quién su Freddie</title>
		<link>https://finisimos.com/2018/11/23/bohemian-rhapsody-cada-quien-su-freddie/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 23 Nov 2018 09:04:39 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[bohemian rhapsody]]></category>
		<category><![CDATA[brian may]]></category>
		<category><![CDATA[filme]]></category>
		<category><![CDATA[freddie mercury]]></category>
		<category><![CDATA[john deacon]]></category>
		<category><![CDATA[película]]></category>
		<category><![CDATA[queen]]></category>
		<category><![CDATA[rami malek]]></category>
		<category><![CDATA[reseña]]></category>
		<category><![CDATA[roger taylor]]></category>
		<guid isPermaLink="false">http://finisimos.com/?p=223</guid>

					<description><![CDATA[Mi película de Queen muestra la niñez de un joven Farrokh Bulsara en su natal Zanzíbar. Lo vemos asistir a clase en un colegio de monjas anglicanas, sopesando su fe zoroastra frente a la de sus educadores británicos, enfrentando las burlas de sus compañeritos de escuela por causa de su &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p class="p1"><span class="s1">Mi película de Queen muestra la niñez de un joven Farrokh Bulsara en su natal Zanzíbar. Lo vemos asistir a clase en un colegio de monjas anglicanas, sopesando su fe zoroastra frente a la de sus educadores británicos, enfrentando las burlas de sus compañeritos de escuela por causa de su prominente dentadura, y sobreponiéndose a todo con un talento musical nato, floreciente.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Mi película de Queen tiene una escena donde la banda y David Bowie se reúnen para las grabaciones de ‘<em>Under Pressure</em>’. John Deacon crea ese incomparable <em>riff</em> de bajo sobre la incompleta ‘<em>Feel Like</em>’ de Roger Taylor, mientras David Bowie y Freddie Mercury improvisan versos entre copa y copa de vino, línea y línea de coca. Brian May intenta convencer a los dos andróginos ídolos de que la mezcla de la canción no es la apropiada, pero todo se convierte en un duelo de egos que dura 24 horas ininterrumpidas. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Mi película de Queen culmina con la grabación de ‘<em>The Show Must Go On’</em>. Es una auténtica prueba de fuego para el físico de un Mercury devastado por el sida. May le ofrece atenuar un poco los pasajes vocales más exigentes, a sabiendas de que su amigo no puede dar mucho más de sí. “<i>Oh Brian, you’re fucking making me tear my throat to bits again!”, </i>protesta el cantante mientras se levanta lastimeramente del sillón en el estudio. Freddie se yergue ante el micrófono, pide que corra la cinta y procede a grabar el himno más desgarrador de la banda… en una sola toma.</span></p>
<blockquote>
<p class="p1" style="text-align: center;"><strong><span class="s1">&#8220;I&#8217;ll face it with a grin</span></strong></p>
<p class="p1" style="text-align: center;"><strong><span class="s1">I&#8217;m never giving in</span></strong></p>
<p class="p1" style="text-align: center;"><strong><span class="s1">On with the show&#8221;</span></strong></p>
</blockquote>
<p class="p1"><span class="s1">Todo muy emotivo en mi cabeza. Pero el problema de evaluar una biopic emana de dos situaciones muy claras, más allá de que el subgénero suele ser impreciso por naturaleza. Por un lado nos gana la admiración por el sujeto de la película (y no nos engañemos, ‘<em>Bohemian Rhapsody</em>’ es una película sobre Freddie Mercury, más que una película sobre Queen). Y por el otro, sucede lo que describo al principio del texto: todos tenemos nuestra propia película de Queen.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Antes de su estreno, el público potencial del filme se mostraba preocupado por una aprobación de 60% en Rotten Tomatoes. “Pues al parecer no está buena”, era el comentario recurrente. Después de ver la película me interesa leer lo que otros colegas opinaron, en especial si su calificación fue reprobatoria. Curiosamente me topé con muchos argumentos basados en <em>lo que les hubiera gustado</em> como temas centrales de la película, no necesariamente en <em>lo que vieron</em> en la pantalla. Punto adicional para desconfiar de los críticos (incluyendo al que lees en este momento, por supuesto).</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">“<em>Traiciona tanto las raíces étnicas como la sexualidad de su protagonista</em>”… “<em>Pudo ser una poderosa declaración sobre los derechos LGBTTTIQ, pero se conformó con clichés</em>”… “<em>Si ya habían accedido a un actor de origen egipcio, ¿por qué no esforzarse un poco más y buscar a un parsi para interpretar el rol?</em>”… “<em>Mercury era mucho más que posturas andróginas sobre el escenario y pasión por los gatos</em>”… y así, <em>ad infinitum</em>, ese sustancial sector que desea que las agendas sociopolíticas le roben lugar a las misiones primarias del mejor cine: entretener y emocionar.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y por si fuera poco, olvidan lo más importante sobre la estrella de esta historia: antes que ser parsi, gay, temperamental, víctima del sida o ídolo de la música… Freddie Mercury siempre fue un <i>crowd pleaser</i>. Vivió para hacer vibrar al público, para borrar cualquier idea preconcebida que tuviéramos sobre la persona y quedarnos así con la música. Con la voz. Con el show. </span></p>
<p class="p1"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-227" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/Bohemian-Rhapsody-New-Trailer-Official-Poster-Movie-Preview-Rami-Malek-Tom-Lorenzo-Site-10.jpg?resize=735%2C310&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="310" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/Bohemian-Rhapsody-New-Trailer-Official-Poster-Movie-Preview-Rami-Malek-Tom-Lorenzo-Site-10.jpg?w=1200&amp;ssl=1 1200w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/Bohemian-Rhapsody-New-Trailer-Official-Poster-Movie-Preview-Rami-Malek-Tom-Lorenzo-Site-10.jpg?resize=300%2C127&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/Bohemian-Rhapsody-New-Trailer-Official-Poster-Movie-Preview-Rami-Malek-Tom-Lorenzo-Site-10.jpg?resize=768%2C324&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/Bohemian-Rhapsody-New-Trailer-Official-Poster-Movie-Preview-Rami-Malek-Tom-Lorenzo-Site-10.jpg?resize=1024%2C432&amp;ssl=1 1024w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></p>
<p class="p1"><span class="s1">No dejes que nadie te diga que ‘<em>Bohemian Rhapsody</em>’ está para arrasar con los premios de la industria, pues es un proyecto demasiado accidentado para aspirar a tanto. La producción experimentó más arranques en falso que una reforma educativa. Cambió de protagonista primero, de guión después, y de director en el transcurso del rodaje. Muchos críticos prácticamente salivaban ante la perspectiva de un fracaso en taquilla, pues los <em>flops</em> de alto perfil siempre garantizan <em>clicks</em>.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y no, no es una joya de manufactura perfecta. Tiene demasiadas libertades creativas para serlo, además de que posee ciertas inconsistencias narrativas indefendibles (al parecer el resto del grupo sólo merece un <em>backstory</em> limitado a lo que estudió cada miembro en la universidad). Sin embargo, este filme es una especie de joya familiar: un preciado recuerdo que puede carecer de valor artesanal, pero nos damos el lujo de pasarlo por alto pues su estimación real reside en una trascendencia que se ha compartido generacionalmente. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Las carencias de la película vienen en materia de estructura, con pasajes apresurados que presentan cierto desconcierto para quienes buscan entender una clara línea de tiempo en torno al ascenso del grupo, de un desordenado proyecto musical universitario a la banda que hacía vibrar a centenares de miles de fans en monumentales giras mundiales. Y está claro que muchos de los conflictos han sido engrandecidos con miras dramáticas: los pleitos internos, la complicada relación de Freddie Mercury con su manager personal Paul Prenter, incluso las discusiones con ejecutivos de la disquera (amalgamados en un personaje ficticio a cargo de Mike Myers) son meras exageraciones para un proyecto musical que siempre se distinguió por ser atípicamente armonioso.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Pero esto da pie a que la historia se entretenga en mostrar una de las interpretaciones más espectaculares que se hayan logrado en torno a un artista icónico. Rami Malek ES Freddie Mercury, de los pies a la cabeza. Cada uno de los manerismos, los gestos teatrales y dramáticos, los cambios de voz relativos a los estados de ánimo, todo el conjunto de expresión histriónica nos retrata fielmente al vocalista andrógino y explosivo en escena, que más bien solía volver al retraído inmigrante una vez que bajaba la guardia de su persona pública. Esto es consistente con testimonios y biografías, pero los matices sutiles que logra el actor son un logro mayúsculo.</span></p>
<p><figure id="attachment_228" aria-describedby="caption-attachment-228" style="width: 768px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-228" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsody-df-10193_rgb.jpg?resize=735%2C490&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="490" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsody-df-10193_rgb.jpg?w=768&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsody-df-10193_rgb.jpg?resize=300%2C200&amp;ssl=1 300w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-228" class="wp-caption-text">Los hirsutos muchachos de Queen. De Izquierda a derecha: Ben Hardy (Roger Taylor), Gwilym Lee (Brian May), Joe Mazzello (John Deacon), y Rami Malek (Freddie Mercury). Foto: Alex Bailey.</figcaption></figure></p>
<p class="p1"><span class="s1">Si bien el resto del grupo no obtiene tanta cámara como Mercury, los retratos de cada uno de los miembros son fieles y atinados. El Brian May de Gwilym Lee es educado y profesional. Ben Hardy captura correctamente la personalidad de <em>rockstar</em> que era parte de la esencia de Roger Taylor. Y el discreto John Deacon, ese imprescindible “<em>Quiet One</em>” de todas las grandes bandas, obtiene varias líneas memorables y una sardónica complicidad con el trabajo de Joe Mazzello. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La órbita en torno a la banda también se ve bien servida por actores capaces. Allen Leech sobresale como el mencionado Prenter, con su trayectoria de mascota servil a antagonista práctico. Aidan Gillen cubre el rol del ejecutivo musical ambicioso, mientras que Tom Hollander equilibra la balanza como el abogado (y eventual manager) del grupo Jim ‘Miami’ Beach. Pero los mejores parlamentos al lado de Freddie pertenecen a Lucy Boynton como Mary Austin, la mujer que fue el amor de la vida del cantante y que presenció sus altibajos personales más allá de los que ocurrieron en el plano profesional. La amiga que se dio cuenta… y aún así eligió quedarse con el hombre que quiso vivir <em>casi</em> todo con ella.</span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y todo lo anterior, en el fondo, no importa. Es en serio. Este análisis saldrá sobrando cuando puedas presenciar los 25 minutos finales de una recreación sin precedentes del Live Aid ’95: el momento en la historia de la música rock donde el mundo entero se detuvo para ver a su máximo <em>frontman</em> conquistando una corona que jamás le será arrebatada. La significación anecdotal de lo ocurrido en ese concierto es bien sabida, y ha cobrado nueva vida gracias a YouTube y a la capitalización de la nostalgia. Aún así, nada puede prepararte para la vibrante realidad de ver a Freddie Mercury moviendo a una audiencia de 72,000 personas en Wembley, y unos cientos de millones más vía satélite.</span></p>
<p><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-226" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/1531868251528_249928_cops_6.jpg?resize=735%2C315&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="315" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/1531868251528_249928_cops_6.jpg?w=992&amp;ssl=1 992w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/1531868251528_249928_cops_6.jpg?resize=300%2C129&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/1531868251528_249928_cops_6.jpg?resize=768%2C329&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></p>
<p class="p1"><span class="s1">La tensión previa a tomar el escenario. Los ecos de la multitud resonando desde el graderío. El detalle meticuloso de cada gesto, cada movimiento, cada prop, el dinamismo de un grupo robándose el momento y haciéndolo parte de su legado… todo es perfecto. Ni las omisiones de un par de temas por cuestión de ritmo narrativo (las esperamos en el Blu-Ray, claro) pueden hacer mella en una de las secuencias más memorables que se hayan logrado en un biopic musical. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">La trascendencia de ‘<em>Bohemian Rhapsody</em>’ se debe a varios momentos emotivos, engarzados entre canciones inmortales que resuenan con los recuerdos de muchos, sí, pero va un paso más allá. He podido ver la película con fans devotos de Queen y con personas que escasamente sabían de la existencia de la banda, pero hay consistencia y comunión en esos minutos climáticos. Son minutos de euforia y de trascendencia, pero también de lágrima y nostalgia. Son lo más cercano que muchos estaremos de vivir en carne propia lo que debió pasar por la mente de cuatro estudiantes de una universidad británica, quienes recordaron en ese preciso instante que, al final del día, lo único que debe importar es dejar satisfecha a la audiencia. </span></p>
<p class="p1"><span class="s1">Y es en ese momento cuando puedo olvidarme de la película de Queen que hubiera deseado ver, y esta se convierte en MI película de Queen: cuando olvido que los escándalos, los vicios, las inconsistencias, la intolerancia y la tragedia nunca serán opacados por la grandeza de Freddie haciéndonos cantar a coro.</span></p>
<p><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-full wp-image-225" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsodyPOSTERS.jpg?resize=735%2C563&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="563" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsodyPOSTERS.jpg?w=900&amp;ssl=1 900w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsodyPOSTERS.jpg?resize=300%2C230&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2018/11/bohemian-rhapsodyPOSTERS.jpg?resize=768%2C588&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">223</post-id>	</item>
		<item>
		<title>MERKAVÁ: Jerusalén y Siria en… ¿Amsterdam?</title>
		<link>https://finisimos.com/2017/11/22/merkava/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 22 Nov 2017 20:53:14 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Gastronomicast]]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[cocina judía]]></category>
		<category><![CDATA[comida]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Ovadía]]></category>
		<category><![CDATA[deliciosismo]]></category>
		<category><![CDATA[fideo seco como postre]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[Israel]]></category>
		<category><![CDATA[mal gusto]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana es una naca]]></category>
		<category><![CDATA[Mariana Orozco]]></category>
		<category><![CDATA[Merkava]]></category>
		<category><![CDATA[reseña]]></category>
		<category><![CDATA[sabrositud]]></category>
		<category><![CDATA[Salvador Orozco]]></category>
		<category><![CDATA[Siria]]></category>
		<category><![CDATA[Toño Sempere]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://finisimos.com/?p=40</guid>

					<description><![CDATA[&#160; FINÍSIMOS: Estamos ensayando un nuevo estilo de reseñar restaurantes, pero quitándole toda la solemnidad y el &#8220;mamadeurismo&#8221; que suele abundar en esta clase de textos. La idea es que Toño y Mariana de Gastronomicast comenten al vuelo sus impresiones tras visitar un establecimiento, después de comer y beber como &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #666699;"><em>FINÍSIMOS: Estamos ensayando un nuevo estilo de reseñar restaurantes, pero quitándole toda la solemnidad y el &#8220;mamadeurismo&#8221; que suele abundar en esta clase de textos. La idea es que Toño y Mariana de Gastronomicast comenten al vuelo sus impresiones tras visitar un establecimiento, después de comer y beber como náufragos con buen fiador. Aquí la primera entrega…</em></span></p>
<p><strong>TOÑO: Bueno, comenzaremos estas Reseñas Gastronómicas de Retache con Merkavá, de Daniel Ovadía y Salvador Orozco…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Decir “<em>de retache</em>” es NAQUÍSIMO.</span></p>
<p><strong>TOÑO: ¡Pues como las “<em>coplas de retache</em>”! De acuerdo, es frase de tía, pero no te veo aportando nada más creativo a este estilo de hacer reseñas. Se queda “<em>de retache</em>” hasta que se te ocurra algo mejor. Seamos honestos, ESO NO SUCEDERÁ JAMÁS.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Silencio. Reseñas ……… a dos voces. jajajaja</span></p>
<p><strong>TOÑO: Retiro lo dicho, sucedió. Y fue mucho peor de lo que esperaba que aportases (o sea, nada). Dejemos eso para después. De entrada debo confesar que escuchar que Merkavá hace “<em>cocina de Jerusalén</em>” me pareció extrañamente específico.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Seguro creías que Jerusalén era el nombre del cocinero.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Pensé que era de “<em>Jesusa Allen</em>”, sí, pero ese no es mi punto. Sonaba como si abrieras un restaurante de “Cocina de Ciudad Satélite”…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: jajajja, de acuerdo. Empecemos ya, idiota.</span><span id="more-40"></span></p>
<p><strong>TOÑO: Lo primero que debo resaltar –porque para variar llegaste tardísimo– es que la decoración del lugar está mamalona. Todo cool.</strong></p>
<p><figure id="attachment_45" aria-describedby="caption-attachment-45" style="width: 550px" class="wp-caption alignright"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-45" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/photo0jpg.jpg?resize=550%2C413&#038;ssl=1" alt="" width="550" height="413" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/photo0jpg.jpg?w=550&amp;ssl=1 550w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/photo0jpg.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w" sizes="auto, (max-width: 550px) 100vw, 550px" /><figcaption id="caption-attachment-45" class="wp-caption-text">Dicen que la decoración de Merkavá se inspira parcialmente en el Arca de Noé. Muy adecuado para el par de animales que hicieron esta reseña… (TripAdvisor)</figcaption></figure></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: No llegué tarde, estaba poniendo monedas al parquímetro porque hay que aclarar que no hay Valet Parking. </span></p>
<p><strong>TOÑO: Vale, después de que le robaste monedas al pobre pordiosero local para estacionarte con tu coche de #LadyCondechi, llegaste muy sácalepunta (frase de tía) a pedir que te sirvieran una limonada con jengibre.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Llegué a probar la limonada que estabas tomando y estaba en un punto perfecto de acidez, me pareció que un poco de jengibre rallado la haría aún mejor. Y sí.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Te concedo eso (de hecho acabé pidiendo una igual). Pero venías con ánimo cambiador y jodón, también tomaste la decisión ejecutiva de decidir qué tipo de hummus comeríamos… y en el fondo lo agradezco, estaba sensacional.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Todo basándome en que TÚ no debes de tomar ninguna decisión jamás. El punto es que yo ya había ido al lugar una vez anterior y me encantó. Es un sitio hecho para compartir, las porciones no son muy grandes ni tampoco muy caras. Tienen un par de hummus fijos y un hummus del día que jamás he probado, porque estoy obsesionada con el de ajo.</span></p>
<p><figure id="attachment_36" aria-describedby="caption-attachment-36" style="width: 2048px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-36" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?resize=735%2C551&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="551" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?w=2048&amp;ssl=1 2048w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?resize=768%2C576&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?resize=1024%2C768&amp;ssl=1 1024w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9295.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-36" class="wp-caption-text">Hummus de ajo confitado. La salsa verde estilo sirio también estaba fenomenal.</figcaption></figure></p>
<p><strong>TOÑO: Ajo… ¿confitado, era? No sé, pero era un ajo diseñado por los mismos DIOSES DEL AJO. Axolotli, creo que se llaman en lengua náhuatl…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Sin comentarios a tus chistes. Pedimos el hummus de ajo que llega con un pan recién hecho y delicioso que se siente como una almohadita hermosa.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Pero obvio abarataste la poesía del momento exclamando “a este hummus sí le quieres meter la pita en caliente”, o una bajeza similar…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Calla, idiota, eso lo dijiste tú y solté una carcajada horrible que hizo salir a un par de mesas del lugar.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Ah, cierto… mi memoria no es lo que era. En fin, GRAN hummus, GRAN ajo, GRAN pita en caliente…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA : Eres un estúpido</span></p>
<p><figure id="attachment_38" aria-describedby="caption-attachment-38" style="width: 1536px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-38" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9301.jpg?resize=735%2C980&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="980" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9301.jpg?w=1536&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9301.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9301.jpg?resize=768%2C1024&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9301.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-38" class="wp-caption-text">El tlacoyo estilo Jerusalén. Obvio no se llama así, pero ordénalo con esta foto, seguro lo identifican…</figcaption></figure></p>
<p><strong>TOÑO: OK, retomando: también pedimos una especie de tlacoyo jerosolimitano. Sí, estoy presumiendo que sé cuál es el gentilicio de Jerusalén…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Pedimos el hummus con ajo, la coliflor rostizada que llega con su propio sable para cortarla, luego el Lachmachun o no sé cómo carajos se escribe que es el tlacoyo ese falso del que hablas, cubierto de una carne molida ligeramente picante y espectacular. Tú pediste además unas hojas de parra que sí sabían mucho a cordero, tanto que empezaste a hablar de la barbacoa, ¿te acuerdas?</span></p>
<p><figure id="attachment_37" aria-describedby="caption-attachment-37" style="width: 1536px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-37" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9297.jpg?resize=735%2C980&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="980" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9297.jpg?w=1536&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9297.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9297.jpg?resize=768%2C1024&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9297.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-37" class="wp-caption-text">Coliflor: una delicia pura.</figcaption></figure></p>
<p><strong>TOÑO: 92% de mis conversaciones terminan hablando de barbacoa, pero recuerdo que era el platillo del que más esperaba y fue el único que me quedó a deber un poquito, porque las hojas estaban ligeramente recias. El relleno magnífico, eso sí…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: De acuerdo, tampoco fue mi plato predilecto, yo seguía patinando pedazos de pita en lo que quedaba del hummus y el labneh (jocoque) con el que viene la coliflor.</span></p>
<p><figure id="attachment_39" aria-describedby="caption-attachment-39" style="width: 1536px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-39" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9302.jpg?resize=735%2C980&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="980" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9302.jpg?w=1536&amp;ssl=1 1536w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9302.jpg?resize=225%2C300&amp;ssl=1 225w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9302.jpg?resize=768%2C1024&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/img_9302.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-39" class="wp-caption-text">Un par de hojas estaban ligeramente fibrosas, pero aún así el sabor fue soberbio…</figcaption></figure></p>
<p><figure id="attachment_48" aria-describedby="caption-attachment-48" style="width: 239px" class="wp-caption alignright"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-48 size-medium" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?resize=239%2C300&#038;ssl=1" alt="" width="239" height="300" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?resize=239%2C300&amp;ssl=1 239w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?resize=768%2C966&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?resize=814%2C1024&amp;ssl=1 814w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?w=1470&amp;ssl=1 1470w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/FFMU63E.jpg?w=2205&amp;ssl=1 2205w" sizes="auto, (max-width: 239px) 100vw, 239px" /><figcaption id="caption-attachment-48" class="wp-caption-text">El guardaespaldas lo sabe…</figcaption></figure></p>
<p><strong>TOÑO: Creo que hay que hacer una breve pausa de respeto para hablar de esa coliflor, como si acabara de pasar Jennifer Lopez frente a nuestros ojos: Qué cosa espectacular…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Eres un sicalíptico. Asco mil.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Muéstrale respeto a J-Lo y a la coliflor de Merkavá, LO EXIJO</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Después pedí la limonada de la casa con hierbabuena y no me gustó tanto como la mía con jengibre, así que te robé la tuya y te di la nueva con hierbabuena. Gracias.</span></p>
<p><strong>TOÑO: No tienes nada que agradecer, pequeña. Particularmente porque no fue un acto voluntario, de hecho protesté vehementemente el hecho y te detesté aún más que de costumbre. Pero volvamos a hablar de la coliflor: asado perfecto, especias sensatamente aplicadas, todo bien.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Lo interesante es que es una coliflor entera, que llega a tu mesa y el mesero puede asistirte en la cirugía de despiece, o puedes hacerlo solo. La neta sí es un pequeño espectáculo verla llegar y piensas: &#8220;<em>hueva, coliflor</em>&#8220;, pero sí está deliciosa. </span></p>
<p><strong>TOÑO: Creo que redondea muy bien la idea de “<em>comamos juntos probando de todos los platos</em>”, me dejó con las ganas de volver en un grupo grande, porque la verdad entre los dos no pudimos hacerle mucha merma a las porciones…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: jajajaj de qué hablas? Nos tragamos todo, no quedó nada salvo como dos mini floretes de coliflor y media pita. Pero bueno, Miss Anorexia… luego pedimos de postre el Knafeh, que lo mandan con helado de pistache, pero como yo iba de cagante pedí que le pusieran del de azahar y me hicieron el favor de cambiarlo, quedó UFFFFFFF.</span></p>
<p><figure id="attachment_47" aria-describedby="caption-attachment-47" style="width: 800px" class="wp-caption aligncenter"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-47 size-full" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/platillo-9.jpg?resize=735%2C735&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="735" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/platillo-9.jpg?w=800&amp;ssl=1 800w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/platillo-9.jpg?resize=150%2C150&amp;ssl=1 150w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/platillo-9.jpg?resize=300%2C300&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/platillo-9.jpg?resize=768%2C768&amp;ssl=1 768w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-47" class="wp-caption-text">&#8220;<em>¿Por qué no lleva chicharroncito el fideo seco, joven?</em>&#8221; (Bull &amp; Tank)</figcaption></figure></p>
<p><strong>TOÑO: Aunque el OSAZO de ir con la naca que cambia todo a su gusto no me lo quita nadie, la neta. Pero fue buena sugerencia.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Esta sugerencia venía de un conocimiento previo, en la primera visita probamos absolutamente TODOS los postres y me pareció que el helado de pistache mataba el sabor delicadísimo del Knafeh, que es como una especie de fideos de amor con quesito y el helado… que contado no suena bueno, pero está realmente exquisito.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Después de que yo exclamé que se les había olvidado el chipotle en el fideo seco y que me corregiste, explicando que era el postre, sí fui muy feliz.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: La paciencia del pobre del mesero que nos tocó es digna de reconocimiento: tú un imbécil y yo cambiando varias cosas, pero bueno…  al final la experiencia fue realmente buena y por lo menos una vez a la semana se me antoja ir a Merkavá.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Sí, ese man que nos atendió debería estar gestionando la paz en el medio oriente, es un santo. ¡Ah, y de salida me regalaron un panquesote!</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Se llama <em>Babka</em>, no panquesote, idiota. Ya, vamos a los rankings… </span></p>
<p><strong>TOÑO: Los nombres son lo de menos, ni siquiera sabemos bien cómo se llama el tlacoyo ese, creo que era Lamchun Lamchun Ra Ra o algo… En fin, los rankings: explícame tu escala que no entiendo ni mais.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: ¿Qué calificación le pones al lugar: del “<em>Cero</em>” al “<em>Llevaría a cenar a mi suegra</em>”? </span></p>
<p><strong>TOÑO: Yo le daría un “<em>Llevaría a una </em>date<em>, pero me reservaría la silla cómoda para sentarme yo en ella porque IGUALDAD</em>”. O sea, es como un 8, generoso.</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Lo que está padre del lugar es que puedes ir de cita de amor, reunión de amigos, cosa de trabajo, en familia. Como el concepto es compartir, está bien para cualquier categoría, SALVO ir con tu hermano el Nel.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Al Nel me llevaría peña llevarlo hasta al cadalso, de hecho. Pero de acuerdo con la versatilidad de Merkavá, es un restaurante multipropósito por excelencia. El menú, ¿qué calificación en la escala de “<em>Cero</em>” al “<em>Quisiera tener dos bocas y cuatro panzas para abarcar todo su deliciosismo</em>”?</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Yo le pondría un 9 al menú. Me parece una oferta prudente y distinta sin jalarse los pelos con sabores desconocidos y que asusten a la gente. </span></p>
<p><strong>TOÑO: Coincido, además de que cuando el platillo menos espectacular se está rifando en sabor con los mejores de ese mismo tipo en otros restaurantes, sabes que la experiencia lo vale. Me refiero a las hojas de parra: fueron lo menos espectacular y aún así compiten con las mejores que he probado en otros sitios.</strong></p>
<p><figure id="attachment_46" aria-describedby="caption-attachment-46" style="width: 1140px" class="wp-caption alignnone"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-46" src="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/14852143657.jpg?resize=735%2C551&#038;ssl=1" alt="" width="735" height="551" srcset="https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/14852143657.jpg?w=1140&amp;ssl=1 1140w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/14852143657.jpg?resize=300%2C225&amp;ssl=1 300w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/14852143657.jpg?resize=768%2C575&amp;ssl=1 768w, https://i0.wp.com/finisimos.com/wp-content/uploads/2017/11/14852143657.jpg?resize=1024%2C767&amp;ssl=1 1024w" sizes="auto, (max-width: 735px) 100vw, 735px" /><figcaption id="caption-attachment-46" class="wp-caption-text">(Dónde Ir)</figcaption></figure></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Mi resumen general de Merkavá: Buen precio, pues puedes compartir. Todo es rico, pero hay algunas cosas superiores, es un lugar muy bonito pero sin distraer demasiado. Lo puedes usar para cualquier tipo de ocasión que tengas y de verdad sí hay un par de platos que hacen que quieras cruzar la ciudad para ir. Así que en resumen es en este momento uno de mis lugares favoritos. </span></p>
<p><strong>TOÑO: Cien por ciento de acuerdo, justo lo acabo de recomendar ampliamente para el cumpleaños de la novia de un amigo, y al parecer su experiencia fue de primera. Creo que es un restaurante que no se complica la existencia y menos se la complica al comensal, eso se agradece. Y ese hummus…</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Creo que yo también se lo recomendé al mismo amigo para el mismo evento.</span></p>
<p><strong>TOÑO: ¿También eres amiga de Kevin Spacey? ¡Mira tú!</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Qué asco… KS siempre me ha dado guacalosidad.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Bueno, esto fue todo en nuestras Reseñas Al Alimón (nombre de tía en trámite).</strong></p>
<p><span style="font-weight: 400;">MARIANA: Piedad.. te quiero, siempre disfruto ir a comer contigo, aunque me avergüences mil millones.</span></p>
<p><strong>TOÑO: Nada como cuando tú confundiste el “Omakase” con el “Ola Ke Ase”, eso sí… bueno, bai…</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>MERKAVÁ</strong></p>
<p>Av. Ámsterdam 53, Condesa</p>
<p>Martes a sábado 08:00 – 00:00, domingos 08:00 – 18:00</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">40</post-id>	</item>
		<item>
		<title>MAD MEN: Réquiem por un espectacular bastardo</title>
		<link>https://finisimos.com/2015/05/18/mad-men-requiem-por-un-espectacular-bastardo/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 18 May 2015 08:15:18 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Chillin']]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[AMC]]></category>
		<category><![CDATA[cultura]]></category>
		<category><![CDATA[Don Draper]]></category>
		<category><![CDATA[Mad Men]]></category>
		<category><![CDATA[publicidad]]></category>
		<category><![CDATA[series]]></category>
		<category><![CDATA[sociedad]]></category>
		<category><![CDATA[televisión]]></category>
		<category><![CDATA[TV]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://finisimos.com/?p=84</guid>

					<description><![CDATA[PUBLICADO ORIGINALMENTE EN MEDIUM, 18 DE MAYO DE 2015 Despidámoslo como se merece. Levantemos el Whisky Old Fashioned, con la vehemencia necesaria para provocar el tañido de una pareja de hielos que se desgastan con cada trago. Dejemos el Lucky pendiente de los labios, bocanadas de humo conduciendo alquitrán hacia &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><em><span style="color: #ff0000;">PUBLICADO ORIGINALMENTE EN MEDIUM, 18 DE MAYO DE 2015</span></em></p>
<p id="535c" class="graf graf--p graf-after--figure">Despidámoslo como se merece. Levantemos el Whisky Old Fashioned, con la vehemencia necesaria para provocar el tañido de una pareja de hielos que se desgastan con cada trago. Dejemos el Lucky pendiente de los labios, bocanadas de humo conduciendo alquitrán hacia los pulmones en gradual e inevitable necrosis. Riámonos de los sentimientos ajenos cuando no coincidan con los propios, aniquilemos con la mirada desdeñosa, conduzcámonos como amos del universo vendiendo medias de nylon y carruseles que viajan en el tiempo. Hagamos llorar a nuestros colegas con un comentario hiriente o con un <em class="markup--em markup--p-em">pitch</em> inspirado.</p>
<p id="fee0" class="graf graf--p graf-after--p">Traicionemos confianzas, principios y un buen nombre que no nos fue heredado, sino que tomamos ventajosamente en un “crimen de oportunidad”. Quememos puentes que se restablecen mágicamente, antes de que las cenizas se entibien siquiera. Destruyamos matrimonios ajenos con la misma facilidad que los propios. Sintamos arrepentimiento, sin saber cómo procesar los pasos más simples para remediar lo injuriado.</p>
<p id="df49" class="graf graf--p graf-after--p">Conquistemos a alguien por el solo hecho de que estamos en la posición de poder para hacerlo. No por amor, no por admiración o por conveniencia. Porque podemos, y listo. Vivamos existencias de escapismo ocasional, regidas por códigos de vagabundos que saltan a bordo de trenes de carga y llevan a cuestas su legado en bolsas de papel. Seamos el gran premio para un empleador, y a la vez su peor pesadilla de irresponsabilidad e insubordinación.</p>
<p id="14bb" class="graf graf--p graf-after--p">Seamos todo eso, pues el original ya no lo es más. Seguramente ha sido remplazado por múltiples émulos de estructura patética, desatinada. Ya saben, aquellos que creen que todos los rasgos e idiosincrasias antes mencionados son admirables, cuando no son más que el bastión erigido sobre una plataforma endeble por alguien que inventó al personaje para no lidiar consigo mismo y un pesado bagaje de familia. El cobarde más audaz, el borracho más funcional, el ególatra más inseguro, el espectacular bastardo que conocimos como Don Draper.<span id="more-84"></span></p>
<p id="bbdb" class="graf graf--p graf-after--p">Hay algo trágicamente grandioso en la saga de este antihéroe engominado y suave. Es un Odiseo que emprendió un viaje sin rumbo, cayendo reiteradamente en situaciones que le abrieron puertas hacia lo correcto y lo noble, brindándole oportunidad de justificar su existencia con algo más que la explotación de la creatividad con fines mercenarios. El hecho de que siempre eligió la peor opción, la más egoísta, la más conveniente a sus propios intereses, es testamento de que Matthew Weiner aprendió mucho de su paso por <em class="markup--em markup--p-em">The Sopranos</em> a la hora de crear personajes llenos de carencias, pese a aparentar ser poseedores de lo que todos envidiaron en algún momento.</p>
<p id="c10c" class="graf graf--p graf-after--p">Don Draper y su perfecta Betty en un principio. “Superman y la princesa Grace”, los describió alguien con genuina admiración. Las superficiales vidas de los dos pavorreales estaban predestinadas al fracaso, por obvias razones, pero… ¡ah, qué bien lucían juntos cenando al fresco durante ese viaje exprés a Italia! Una hija y dos hijos, casa en los suburbios, podadora, nevera, televisión, un auto, otro auto, un auto mejor, el sueño americano contenido en un clip de sudorosos billetes verdes, siempre saltando del bolsillo de él para frenar los problemas antes de que se desbocasen. Ella, tan rubia y tan vacía. “Yo solía ser modelo, ¿sabes?”, en su reiterada cantaleta de señora mimada sin aspiraciones reales. Otro matrimonio para ella, amarrando su vida a la de un mediocre operador político que siempre apostó por el caballo perdedor. Y ese triste desenlace, con un adiós telefónico a larga distancia en el que la llamaron <em class="markup--em markup--p-em">Birdie</em> con genuino afecto, por última vez: desgarrador.</p>
<p id="2bac" class="graf graf--p graf-after--p">Más éxito para él, claro. Secretarias desfilando ante sus ojos como carne fresca. Un viaje a California que se convirtió en el cortejo más raudo de la historia. Una <em class="markup--em markup--p-em">trophy wife</em> canadiense y voluntariosa, con ínfulas de actriz y una madre desquiciada a cuestas. El departamento de lujo en Manhattan, las fiestas con “Zou Bisou Bisou” que encendieron libidos de sus colegas y miradas de odio por parte de todas las mujeres allí presentes. Otro interludio destinado al fracaso.<span style="font-size: 1rem;"> </span></p>
<figure id="1008" class="graf graf--figure graf--iframe graf-after--p">
<div class="aspectRatioPlaceholder is-locked">
<div class="iframeContainer">
<div class="jetpack-video-wrapper"><iframe loading="lazy" width="735" height="413" src="https://www.youtube.com/embed/yXoILGnHnvM?feature=oembed" frameborder="0" allow="autoplay; encrypted-media" allowfullscreen></iframe></div>
</div>
</div>
</figure>
<p id="4cbd" class="graf graf--p graf-after--figure">Y luego más <em class="markup--em markup--p-em">affaires</em> con casadas, más mezclas de negocios con placer. Una agencia en expansión constante, con intervalos de crisis que siempre se iban a resolver en los finales de temporada. Esos paneles divisorios llenos de historias sórdidas, contando temas que nos eran familiares por el contexto histórico, claro, pero también por reflejar a la perfección el mundillo corporativo y sus estereotípicas presencias. El socio fundador excéntrico, casi olvidado en su refugio de pies descalzos y arte precursor del <em class="markup--em markup--p-em">tentacle porn</em>nipón. El otro socio interpretado como una máquina irrefrenable de <em class="markup--em markup--p-em">one-liners </em>y cínicas visiones de un legado que se esfumaba con cada nuevo cambio de nomenclatura en la papelería. Y de ahí hacia abajo el cúmulo de esbirros aspiracionales.</p>
<figure id="10ec" class="graf graf--figure graf-after--p">
<div class="aspectRatioPlaceholder is-locked">
<div class="progressiveMedia js-progressiveMedia graf-image is-canvasLoaded is-imageLoaded" data-image-id="1*KD1gqMd3D64z4fRv3aJsyw.jpeg" data-width="780" data-height="439" data-action="zoom" data-action-value="1*KD1gqMd3D64z4fRv3aJsyw.jpeg" data-scroll="native"><canvas class="progressiveMedia-canvas js-progressiveMedia-canvas" width="75" height="41"></canvas><img data-recalc-dims="1" decoding="async" class="progressiveMedia-image js-progressiveMedia-image" src="https://i0.wp.com/cdn-images-1.medium.com/max/1600/1%2AKD1gqMd3D64z4fRv3aJsyw.jpeg?w=735&#038;ssl=1" data-src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1600/1*KD1gqMd3D64z4fRv3aJsyw.jpeg" /></div>
</div>
</figure>
<p id="3218" class="graf graf--p graf-after--figure">La bomba sexualizada y pelirroja que recorría los pasillos como un galeón en pie de guerra, disfrazando la eficiencia tras una cortina de miradas lascivas como escudo protector. ¿Acostarse con un cliente a cambio de contarse entre los socios? Suena nauseabundo, y sin embargo perfectamente justificable a ojos de quienes participaron en la cruda maniobra. El malcriado ejecutivo que se engaña a sí mismo creyendo que merece la felicidad plena, para toparse una y otra vez con puñetazos a la cara que le situaban de nuevo en la realidad (algunos de ellos kármicos, incluso). Y presidiendo la procesión, pero partiendo desde el último sitio, la secretaria que sobrevivió acosos y embarazos no deseados para convertirse en motor creativo, en contraparte perfecta del protagonista, en figura alegórica tratando de romper el <em class="markup--em markup--p-em">glass ceiling</em> a base de propuestas ingeniosas, de forzarse a ir un poco más allá con tal de demostrarle a su renuente mentor que pertenecía allí.</p>
<p id="de7a" class="graf graf--p graf-after--p">Y muchas otras figuras pasaron por las oficinas de Sterling-Cooper, en el proceso de añadir apellidos al <em class="markup--em markup--p-em">masthead</em> y de incorporar siglas, hasta la inevitable adquisición cuasi hostil por parte de McCann. Pretenciosos literatos de cubículo, hombres que perdieron un ojo en el cumplimiento del deber, ingleses suicidas, gays que nunca lograron escapar del clóset, creativos paranoicos, acólitos del mensaje televisivo, rivales convertidos en socios, socios convertidos en clientes, hirsutos directores de arte, <em class="markup--em markup--p-em">trainees</em> con aspiraciones elevadas, hijos de amigos, consultores, clientes, recepcionistas, más secretarias, familiares incómodos, gigolós, esposas y maridos transitorios, elevadoristas y hasta una mujer que comenzó su vida en un granero, para terminarla como una astronauta en un piso 37.</p>
<p id="ae26" class="graf graf--p graf-after--p">Pero más allá de los parteaguas históricos que enmarcaban las eras de Mad Men, nos quedaremos con su ritmo de largas pausas y silencios significativos. Instantes donde “cierra la puerta, toma asiento” podían anticipar las mejores o peores noticias en las vidas de sus personajes. Esos pequeños comentarios que provocaban tormentas de consecuencias de una manera orgánica, con la misma progresión de un chisme de pasillo o de una conversación furtiva en un restaurante para plantear una gran oferta por debajo del agua. Pocas series han podido darse el lujo de tener una permanencia tan prolongada cultivando un estilo narrativo que tiene más en común con la literatura que con la televisión. Los previamente mencionados Sopranos, en efecto. <em class="markup--em markup--p-em">The Wire</em>, quizá el ejemplo más claro de que se puede “leer” la TV. Y ahora <em class="markup--em markup--p-em">Mad Men</em>. Que se ha ido, por cierto. Otro trago largo al Old Fashioned, para procesar la mala noticia.</p>
<p id="89ac" class="graf graf--p graf-after--p">Si algo podía irritarme de quienes llegaban a criticar el ritmo de la serie era el comentario de “es que no pasa nada en este capítulo”. Nada más falso. Cada episodio era para degustarse, cada diálogo podía saltar de lo acerbo a lo chusco a lo dramático en el transcurso de unas pocas frases, abriendo puertas que se cerraban varios capítulos (o temporadas) más adelante. Y qué satisfactorio era recorrer esas puertas cuando volvíamos a ellas, cuando entendíamos ese gran mundo de consecuencias donde los actos del pasado no se quedaban convenientemente ahí, en el pasado. Todo podía regresar, y a menudo lo hacía de la manera más estrepitosa. Un desaire en un capítulo solía tornarse en revancha años más tarde, y esa cíclica belleza de las consecuencias fue siempre una de sus cartas más fuertes.</p>
<p id="1b57" class="graf graf--p graf-after--p">Pero no nos desviemos de lo que significa ese final. Presumo que nadie leería esto sin haber pasado por ese último capítulo, claro. El logro más grande de esta serie, en mi opinión, fue desarrollar personajes plenos y con trayectorias interesantes bajo la premisa más simple de la verdad humana:<span class="markup--quote markup--p-quote is-other" data-creator-ids="74611071d278"> la gente no cambia. Puede adaptarse a ciertas condiciones, e incluso replantear caminos cuando la ocasión lo exige, pero la esencia se conserva. </span>El Don autodestructivo, egoísta y prepotente tuvo múltiples rasgos de humanidad y consideración a lo largo de esas siete temporadas, pero siempre terminó por recaer en sus obvios vicios. La resistente Peggy no se doblegó jamás, ni ante los abusos emocionales de su maestro ni ante las circunstancias propias de una mujer abriéndose camino entre la falocracia galopante (nota mental: “Falocracia Galopante” sería un gran nombre para una banda de rock). Y así podríamos recorrer a cada uno de los personajes centrales de la serie, descubriendo en ellos una naturaleza humana bien definida, aún en un clima social y culturalmente cambiante.</p>
<figure id="d7f1" class="graf graf--figure graf-after--p">
<div class="aspectRatioPlaceholder is-locked">
<div class="aspectRatioPlaceholder-fill"></div>
<div class="progressiveMedia js-progressiveMedia graf-image is-canvasLoaded is-imageLoaded" data-image-id="1*1YGIt0rBQpEbfsu3e3-QFg.jpeg" data-width="980" data-height="551" data-action="zoom" data-action-value="1*1YGIt0rBQpEbfsu3e3-QFg.jpeg" data-scroll="native"><canvas class="progressiveMedia-canvas js-progressiveMedia-canvas" width="75" height="41"></canvas><img data-recalc-dims="1" decoding="async" class="progressiveMedia-image js-progressiveMedia-image" src="https://i0.wp.com/cdn-images-1.medium.com/max/1600/1%2A1YGIt0rBQpEbfsu3e3-QFg.jpeg?w=735&#038;ssl=1" data-src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1600/1*1YGIt0rBQpEbfsu3e3-QFg.jpeg" /></div>
</div>
</figure>
<p id="4cba" class="graf graf--p graf-after--figure">Por eso fue tan hipnótico el ver la desaparición gradual de Don en la persona de Dick Whitman, despojándose un poco cada vez de todo lo que lo hacía… Draper. Un peregrinar a lo Kerouac, extrayendo billetes de un sobre que enflacaba en intervalos, intentando reconciliarse con alguien a quien abandonó por presunta necesidad hacía tantos años. Whitman no nació para tener la esposa perfecta, los tres hijos, el perro y la casa en los suburbios. ¿A alguien le pareció extraño que no pudiera volver a esa vida, aún pesando sobre el futuro cercano la condena del cáncer sobre Betty y las existencias a futuro de unos hijos a quienes nunca llegó a conocer?</p>
<p id="66f6" class="graf graf--p graf-after--p">De igual forma fue demoledor el encontrar eco en su vacío al escuchar la confesión del hombre que se sentía atrapado dentro de un refrigerador: siempre mirando distante a una familia que nunca lo elegía al abrir la puerta, con una luz que se encendía y apagaba en reflejo fiel de una esperanza sostenida en vano. Esa comunidad New Age de la narcisista California pudo haber sido motivo de sátira y de burla para Don Draper cuando era alguien seguro de su lugar en el status quo, pero para el errante hijo bastardo de una prostituta constituyó una auténtica estación término: el punto donde pudo recibir al sol y reinventarse… una vez más.</p>
<p id="aed1" class="graf graf--p graf-after--p">Las grandes series suelen ganarse sus finales. <em class="markup--em markup--p-em">Breaking Bad</em> lo hizo a la perfección, con la claridad y finalidad de Walter White/Heisenberg muriendo como un capo de enigmática leyenda. Tony Soprano vivió en una especie de limbo entre su vida gangsteril y su inseguros instintos, de ahí que su final camine la delgada línea entre morir sin darse cuenta y simplemente quedar suspendido en el éter argumental. <em class="markup--em markup--p-em">Six Feet Under</em> hizo de la inevitabilidad de la muerte una belleza, cantada con Sia como fondo, y eso no se puede desdeñar. <em class="markup--em markup--p-em">The Shield</em> tuvo su justicia poética, por cruda que esta nos pareciese.</p>
<p id="8b89" class="graf graf--p graf-after--p">¿Cómo funciona, pues, el final de <em class="markup--em markup--p-em">Mad Men</em>? Eso es a gusto de cada persona. Los que quieran pensar que el protagonista siempre tuvo la opción de volver a casa, tendrán la extraña asociación de ubicar a Don Draper como el creativo de la campaña más exitosa y memorable en la historia de Coca-Cola, un Olimpo creativo que fue hecho posible por un momento de claridad al meditar en el borde de un acantilado, mirando al Pacífico. Otros preferimos creer que la sonrisa de satisfacción, entonando un gutural mantra, significa el dejar atrás todo lo que Don creyó indispensable en algún momento de su vida. Aprender a prescindir de las cosas es el acto sublime de liberación, algo que lo mismo pregona Buda que Tyler Durden.</p>
<figure id="39bd" class="graf graf--figure graf-after--p">
<div class="aspectRatioPlaceholder is-locked">
<div class="aspectRatioPlaceholder-fill"></div>
<div class="progressiveMedia js-progressiveMedia graf-image is-canvasLoaded is-imageLoaded" data-image-id="1*rRWR8hBhdee1MD-eFWMzIQ.jpeg" data-width="1280" data-height="800" data-action="zoom" data-action-value="1*rRWR8hBhdee1MD-eFWMzIQ.jpeg" data-scroll="native"><canvas class="progressiveMedia-canvas js-progressiveMedia-canvas" width="75" height="46"></canvas><img data-recalc-dims="1" decoding="async" class="progressiveMedia-image js-progressiveMedia-image" src="https://i0.wp.com/cdn-images-1.medium.com/max/1600/1%2ArRWR8hBhdee1MD-eFWMzIQ.jpeg?w=735&#038;ssl=1" data-src="https://cdn-images-1.medium.com/max/1600/1*rRWR8hBhdee1MD-eFWMzIQ.jpeg" /></div>
</div>
</figure>
<p id="f25b" class="graf graf--p graf-after--figure">Y existirá quien vea la icónica secuencia de créditos como esa gran broma anticipando el final de la serie, desde el primer capítulo de la misma. El ejecutivo que entra a su suntuoso despacho y mira cómo su mundo se derrumba… su caída entre anuncios espectaculares y marcas de renombre… su descenso final hacia el abismo… y por último: aterrizar sano y salvo en un sillón, sentado cómodamente mientras el cigarrillo encendido humea entre sus dedos. Porque la gente no cambia. Tan solo vuelve a caer en otra espiral, en otro lugar, en otro tiempo. Y sigue siendo quien era en un principio.</p>
<p id="b257" class="graf graf--p graf-after--p graf--trailing">Te voy a extrañar, espectacular bastardo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">84</post-id>	</item>
		<item>
		<title>TEST POST: Estampillas desconcertantes</title>
		<link>https://finisimos.com/2011/05/25/test-post-estampillas-desconcertantes/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 25 May 2011 07:36:31 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finísima Persona]]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[baja autoestima nacional]]></category>
		<category><![CDATA[David Duchovny]]></category>
		<category><![CDATA[Elvis Presley]]></category>
		<category><![CDATA[fenómenos extraños]]></category>
		<category><![CDATA[filatelia]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[KISS]]></category>
		<category><![CDATA[Memín Pinguin]]></category>
		<category><![CDATA[Mickey Mouse]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://finisimos.com/?p=71</guid>

					<description><![CDATA[PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 25 DE MAYO DE 2011 El mundo de la filatelia (¡A la BatiWikipedia, Robin!) es una de las cosas más extrañas. Y no por el hecho de que las estampillas o timbres postales estén más cerca de desaparecer que la carrera actoral de Mel Gibson, sino porque &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #ff0000;"><em>PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 25 DE MAYO DE 2011</em></span></p>
<p>El mundo de la filatelia (¡A la BatiWikipedia, Robin!) es una de las cosas más extrañas. Y no por el hecho de que las estampillas o timbres postales estén más cerca de desaparecer que la carrera actoral de Mel Gibson, sino porque creo que es un pasatiempo que ha tenido siempre el sello inequívoco de distinguir a sus entusiastas como los seres humanos más perdedores, ñoños, cuadrados y abstraídos que pueden existir sobre la faz de la tierra. A su lado, el <em>otaku</em> más patético luce tan <em>cool</em> como Samuel L. Jackson.</p>
<p>Me encontré algunas estampillas francamente desconcertantes en Google Images,  y decidí compartirlas con ustedes:</p>
<p><figure id="attachment_2670" aria-describedby="caption-attachment-2670" style="width: 600px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/anti1996.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2670" title="anti1996" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/anti1996.jpeg?resize=600%2C453" alt="" width="600" height="453" /></a><figcaption id="caption-attachment-2670" class="wp-caption-text">&#8220;¡Rilís de craquen!&#8221;</figcaption></figure></p>
<p>Disney es muy popular en las estampillas postales. Bueno, Disney es popular hasta en tatuajes de cárcel, así que su presencia en otro ámbito más (en especial uno que favorece al coleccionismo) no es de extrañar. Pero esta imagen, que une la icónica figura de Mickey Mouse con el universo literario de Jules Verne y sus <em>20,000 Leguas de Viaje Submarino</em> es bien rarita. No recuerdo que el capitán Nemo haya sido gran cuate de una foca en la novela antes mencionada. Y tal parece que el pobre Mickey está a punto de ser atacado alevosamente por un calamar gigante. Un timbre que hará llorar a cualquier menor de edad, y a los peores Disnerds entre ustedes.<span id="more-71"></span></p>
<p><figure id="attachment_2671" aria-describedby="caption-attachment-2671" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/congo.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2671" title="congo" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/congo.jpeg?resize=500%2C370" alt="" width="500" height="370" /></a><figcaption id="caption-attachment-2671" class="wp-caption-text">George A. Romero desaprueba tu postal , República Popular del Congo&#8230;</figcaption></figure></p>
<p>Las estampillas con mensaje social están bien, pero el servicio postal del Congo parece empeñado en hacer alguna clase de asociación entre los desagradables bichos que provocan el paludismo y el holocausto zombie. He visto a enfermos de paludismo, y la verdad nunca me ha parecido que estén a punto de levantarse lentamente de sus camas y gemir por el terrible antojo de comer cerebros humanos. Ojo, lectores que se dedican al diseño gráfico y a la ilustración: en el Congo podrían romperla con todo.</p>
<p><figure id="attachment_2672" aria-describedby="caption-attachment-2672" style="width: 600px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/dag0007-kissx8-so-cool.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2672" title="dag0007-kissx8-so-cool" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/dag0007-kissx8-so-cool.jpeg?resize=600%2C429" alt="" width="600" height="429" /></a><figcaption id="caption-attachment-2672" class="wp-caption-text">¡Dagestan: Ciudad (bueno, país) del Rock!</figcaption></figure></p>
<p>No sé qué país sea &#8220;Dagestan&#8221;, ni tengo los ánimos de googlearles. Pero tu autoestima como nación debe estar muy mal si no tienes próceres locales para poner en tus estampillas, y acabas poniendo a Kiss. Y me gusta Kiss, no se confundan. ¿Pero quién quiere pasarle la lengua por detrás a una imagen que ostenta la desagradable humanidad de Gene Simmons? Siempre he pensado que ese güey debe oler a una terrible combinación de colonia Brut, hojas de parra rellenas y tónico capilar.</p>
<p><figure id="attachment_2673" aria-describedby="caption-attachment-2673" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/kyr0007-david-duchovnyx9.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2673" title="kyr0007-david-duchovnyx9" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/kyr0007-david-duchovnyx9.jpeg?resize=500%2C608" alt="" width="500" height="608" /></a><figcaption id="caption-attachment-2673" class="wp-caption-text">Al menos las hubieran puesto en orden cronológico, para documentar el abotagamiento de Fox Mulder&#8230;</figcaption></figure></p>
<p>Claro, Kryrgyzstan hace que Dagestan luzca como un país tan orgulloso como los Estados Unidos después de soltarle dos bombazos atómicos a los nipones. ¿Duchovny? ¿En serio? ¿Acaso Erick Estrada no estaba disponible o algo?</p>
<p><figure id="attachment_2674" aria-describedby="caption-attachment-2674" style="width: 596px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/memin_sellos.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2674" title="memin_sellos" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/memin_sellos.jpeg?resize=596%2C205" alt="" width="596" height="205" /></a><figcaption id="caption-attachment-2674" class="wp-caption-text">Por favor, destruyen estas estampillas antes de que las descubran los de &#8216;Top Gear&#8217;&#8230;</figcaption></figure></p>
<p>Pero llega México a tapar monte con sus pinchis estampas de Memín Pinguin, una de las imágenes de nuestra &#8220;cultura popular&#8221; (por llamarla de alguna forma) más patéticamente racistas que jamás se hayan concebido. La intención de celebrar el mundo de la caricatura en México es noble, pero Memín es una de las peores idioteces que jamás se hayan publicado, en serio. Es una xodida telenovela disfrazada de historia para niños, y está llena de tristeza, humor barato, argumentos pobres, estereotipos ofensivos e ignorancia sin destilar. Una vez tuve que hacer un trabajo escolar que involucraba hacer un repaso por esta inexplicablemente popular historieta, y casi me pego un tiro de la frustración. En fin, esto no podría ser más ofensivo si pusieran a Memin a comer sandías y a decir picardí&#8230; OK, ya me hicieron recordar el racismo involuntario de Cri-Cri. Prosigamos&#8230;</p>
<p><figure id="attachment_2675" aria-describedby="caption-attachment-2675" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/rey.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2675" title="rey" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/rey.jpeg?resize=500%2C342" alt="" width="500" height="342" /></a><figcaption id="caption-attachment-2675" class="wp-caption-text">&#8220;Nuestro amor durará por siempr&#8230; ¡HEY!&#8221;</figcaption></figure></p>
<p>Esta estampilla es aparentemente tierna y artística, predicando la idea del amor y apoyándose en la estética del rey y la reina en una baraja, ¿cierto? Entonces es raro que las estampillas están destinadas a quedar divididas. Ya sabes, eres un rey enamorado de su reina, quien le extiende una bella flor como muestra de su sincero amor, cuando de la nada.. ¡ZASCULERA! Un bueno para nada te separa de ella, le da un lenguetazo por detrás y la pega en un sobre que contiene una prosaica petición al buró de crédito para aclarar un adeudo de $279.80 que quedó pendiente de la tarjeta de crédito Suburbia. No es exactamente un final de fábula&#8230;</p>
<p><figure id="attachment_2676" aria-describedby="caption-attachment-2676" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/stamp_collecting_1029095.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2676" title="stamp_collecting_1029095" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/stamp_collecting_1029095.jpeg?resize=500%2C500" alt="" width="500" height="500" /></a><figcaption id="caption-attachment-2676" class="wp-caption-text">¡AAAAARRRGHHH! ¡Mátenlo! ¡Con fuego!</figcaption></figure></p>
<p>Si la estampilla pretende concientizarnos sobre una especie en peligro de extinción, ¿no sería bueno mostrarnos una imagen más realista de este pez caricaturesco? De entrada, si veo un bicho así mientras estoy esnorqueleando por caleta (¡Me puedo permitir esos lujos exóticos, bola de xodidos!), voy a pensar que fui absorbido a una realidad alterna donde Bob Esponja y Patricio están a punto de despacharme unas hamburguesas subacuáticas. NOTA: Ya sé que este pez no existe, pero entonces no funciona mi chistorete&#8230;</p>
<p><figure id="attachment_2677" aria-describedby="caption-attachment-2677" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/un-islamvictorious.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2677" title="UN-Islamvictorious" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/un-islamvictorious.jpeg?resize=500%2C383" alt="" width="500" height="383" /></a><figcaption id="caption-attachment-2677" class="wp-caption-text">Esta imagen me ha hecho reconsiderar seriamente mis próximas vacaciones en Teherán&#8230;</figcaption></figure></p>
<p>El gobierno iraní no se anda con sutilezas. Si la comunidad internacional condena sus políticas internas de supresión de libertades individuales y sistemático odio hacia el mundo occidental, no se conforma con poner a Ahmadinejad a soltar sus declaraciones de chalado antisemita que olió cemento dos minutos antes de tomar el micrófono. Oh, no. Eso sería cosa cotidiana. Mejor mostrar su desdén por la ONU editorializando en una estampilla. <em>Stay classy, Iran</em>&#8230;</p>
<p><figure id="attachment_2678" aria-describedby="caption-attachment-2678" style="width: 500px" class="wp-caption alignnone"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/zombiehitlerstamp.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2678" title="ZombieHitlerStamp" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/zombiehitlerstamp.jpeg?resize=500%2C557" alt="" width="500" height="557" /></a><figcaption id="caption-attachment-2678" class="wp-caption-text">Una creación más del Dr. Joseph Mengele Lenguele Keyafué&#8230;.</figcaption></figure></p>
<p>Y para concluir: Zombie Hitler. Sí, esta estampilla existió en realidad. Chequen los detalles Googleando &#8220;Operation Cornflakes&#8221; y diviértanse un poco con las ingeniosas estrategias propagandísticas de la Segunda Guerra Mundial. En fin, si encuentro más rarezas, continuamos el mal viaje filatélico.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">71</post-id>	</item>
		<item>
		<title>TEST POST: Sandías explosivas</title>
		<link>https://finisimos.com/2011/05/18/test-post-sandias-explosivas/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Wed, 18 May 2011 07:31:45 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finísima Persona]]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[Archivo]]></category>
		<category><![CDATA[China]]></category>
		<category><![CDATA[fenómenos extraños]]></category>
		<category><![CDATA[frutas]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[mal gusto]]></category>
		<category><![CDATA[noticias]]></category>
		<category><![CDATA[Sandías]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://finisimos.com/?p=68</guid>

					<description><![CDATA[&#160; PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 18 DE MAYO DE 2011 La noticia de que sembradíos enteros de sandías están explotando sin ton ni son en China me llamó la atención con mucha mayor fuerza que, digamos, la revelación de que Arnold Schwarzenegger tuvo un affaire y un hijo con una gordis &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><span style="color: #ff0000;"><em>PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 18 DE MAYO DE 2011</em></span></p>
<p>La noticia de que <a href="http://www.huffingtonpost.com/2011/05/17/exploding-watermelons-chinese-farmers_n_862947.html">sembradíos enteros de sandías están explotando</a> sin ton ni son en China me llamó la atención con mucha mayor fuerza que, digamos, la revelación de que Arnold Schwarzenegger tuvo un <em>affaire</em> y un hijo con una gordis latina que trabajaba en su mansión. Vamos, lo del Governator lo veíamos venir, pero si alguien me hubiera dicho que algún día caminar por un melonar sería tan peligroso como hacer cabriolas en un campo minado, seguramente mi cara de escepticismo hubiera negado mayores revelaciones al respecto.</p>
<p>Pero es verdad. Al parecer campesinos chinos, a quien en lo sucesivo llamaremos &#8220;campechinos&#8221; para ahorrar en ancho de banda, han estado abusando de un aditivo químico utilizado para acelerar el crecimiento de ciertos cultivos. Esta innoble práctica ha dado como resultado que las jugosas sandías que se cultivan en China sean tan explosivas como una secuela de <em>Rápidos y Furiosos</em>.</p>
<p>Siempre ha estado en contra de los alimentos transgénicos y del creciente uso de sustancias químicas para modificar el ciclo de desarrollo de la mayoría de las cosas que antes nos llevábamos a la boca sin mayor consideración que pensar &#8220;¿me pondré más gordo si me lo acabo?&#8221;. En mi mente he entretenido cantidad de posibles escenarios donde nuestra imprudente manipulación de la Madre Naturaleza en lo concerniente a &#8220;la papa&#8221; acabará por arruinarnos la existencia. Más allá de sandías explosivas, he tenido pesadillas al pensar en&#8230;<span id="more-68"></span></p>
<ul>
<li>Espárragos que gimen al ser cosechados
<p><figure id="attachment_2699" aria-describedby="caption-attachment-2699" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/il_570xn-214276213.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-full wp-image-2699 " title="il_570xN.214276213" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/il_570xn-214276213.jpeg?resize=300%2C274" alt="" width="300" height="274" /></a><figcaption id="caption-attachment-2699" class="wp-caption-text">Esto puede ser una realidad muy pronto&#8230;</figcaption></figure></li>
<li>Aceitunas que cobran vida y se ponen a eviscerar y rellenar humanos</li>
<li>Papas con pelos</li>
<li>Plátanos que revelan nuestros secretos y deseos sexuales más íntimos</li>
<li>Maíz prieto que discrimina al maíz blanco, y viceversa</li>
<li>Hongos que, al ser consumidos, nos hacen alucinar que somos Fher de Maná</li>
<li>Brócoli indiscreto</li>
<li>Cerezas que tiritan de frío y estornudan al ser colocadas sobre un helado o malteada</li>
<li>Cacahuates que duplican su tamaño por cada minuto que pasan dentro de nuestro tracto digestivo</li>
<li>Jícamas pre-enchiladas</li>
<li>Pepinos existenciales</li>
<li>Cocos emos</li>
<li>Trigo con problemas de auto estima</li>
<li>Lentejas pendejas</li>
<li>Guayabas con terrores nocturnos</li>
<li>Kiwis con trenzas</li>
<li>Mameyes que generan herpes
<p><figure id="attachment_2700" aria-describedby="caption-attachment-2700" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/annoying-orange-and-avocado.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-2700" title="Annoying-Orange-and-Avocado" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/annoying-orange-and-avocado.jpeg?w=300&#038;resize=300%2C225" alt="" width="300" height="225" /></a><figcaption id="caption-attachment-2700" class="wp-caption-text">El horror&#8230; el horror&#8230;</figcaption></figure></li>
<li>Espinacas que piden dinero prestado y luego te inventan que están esperando &#8220;que les depositen&#8221; para pagarte</li>
<li>Naranjas que se niegan a soltar una sola gota de jugo hasta que le des &#8220;Me Gusta&#8221; a su status de Facebook</li>
<li>Peras que crecen en olmos</li>
<li>Nueces que se la pasan quejándose de que van a morir solas</li>
<li>Piñas que apoyan el uso indiscriminado de combustibles fósiles</li>
<li>Zanahorias políticamente incorrectas</li>
<li>Fresas que gritan &#8220;¡NO! ¡POR FAVOR! ¡TENGO FAMILIA!&#8221; cuando te las llevas a la boca</li>
<li>Pasas ninja</li>
<li>Chayotes. Así nomás. Los odio…</li>
<li>Betabeles que insisten en que manejan mejor &#8220;con unas copas encima&#8221;</li>
<li>Chiles que ignoran a conveniencia el significado de la palabra &#8220;no&#8221;</li>
<li>Uvas fundamentalistas</li>
<li>Ciruelas sindicalizadas</li>
<li>Aguacates que aman demasiado</li>
<li>Calabazas capaces de propinar bofetadas</li>
<li>Coliflor NiNi, y&#8230;</li>
<li>Camotes con complejo de inferioridad</li>
</ul>
<p>Bueno, espero sinceramente que estas peculiares mutaciones y comportamientos atípicos se queden allá, perjudicando a los campechinos y no, por ejemplo, a los campechanos, que viven más cerca de uno y la verdad nos caen mucho mejor. Pero en el ínter, voy a comenzar mi propio huerto orgánico. Ustedes pueden tirarme de a loco, pero creo que la era en que el pasillo de frutas y verduras del supermercado se convierta en el inicio de una rebelión masiva de las hortalizas contra sus amos humanos… está a la vuelta de la esquina.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">68</post-id>	</item>
		<item>
		<title>TEST POST: En espera del perro robot…</title>
		<link>https://finisimos.com/2011/05/16/test-post-en-espera-del-perro-robot/</link>
		
		<dc:creator><![CDATA[Toño Sempere]]></dc:creator>
		<pubDate>Mon, 16 May 2011 07:22:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Finísima Persona]]></category>
		<category><![CDATA[Post]]></category>
		<category><![CDATA[Archivo]]></category>
		<category><![CDATA[fake news]]></category>
		<category><![CDATA[humor]]></category>
		<category><![CDATA[Osama Bin Laden]]></category>
		<category><![CDATA[perros]]></category>
		<category><![CDATA[perros robot]]></category>
		<category><![CDATA[seguridad]]></category>
		<category><![CDATA[terrorismo]]></category>
		<category><![CDATA[veterinaria]]></category>
		<guid isPermaLink="false">https://finisimos.com/?p=63</guid>

					<description><![CDATA[&#160; PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 16 DE MAYO DE 2011 Un par de días después de que se chutaron a Bin Laden comenzó a correr en los medios la historia (real) de que el escuadrón de Navy SEALs a cargo de meterle un tiro entre ceja, oreja y madre a Osama &#8230; ]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[<p>&nbsp;</p>
<p><em><span style="color: #ff0000;">PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 16 DE MAYO DE 2011</span></em></p>
<p>Un par de días después de que se chutaron a Bin Laden comenzó a correr en los medios la historia (real) de que el escuadrón de Navy SEALs a cargo de meterle un tiro entre ceja, oreja y madre a Osama no se componía exclusivamente de seres humanos capaces de circuncidar una mosca a 200 yardas de un certero plomazo. Oh, no. Además de los 79 soldados, les acompañaba un perro.</p>
<p>Y no cualquier perro, por cierto. Estos perros suelen ser de razas excepcionalmente dotadas tanto para el combate como para la detección olfatoria de riesgos, sean de naturaleza explosiva o simples enemigos de carne y hueso. Las razas preferidas suelen ser pastores alemanes o los famosos Malinois originarios de Bélgica (¿creían que iba a caer en la fácil tentación de hacer un chiste soez con la palabra &#8216;belga&#8217;, eh, babosos?), y son al mundo canino lo que Chuck Norris al mundo humano. <span id="more-63"></span></p>
<p><figure id="attachment_2694" aria-describedby="caption-attachment-2694" style="width: 251px" class="wp-caption alignleft"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/25724-mondex_five_year_old_chihuahua_frogman_dressed_scuba_diving_gear.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-2694" title="Philippines Dog Show" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/25724-mondex_five_year_old_chihuahua_frogman_dressed_scuba_diving_gear.jpeg?w=251&#038;resize=251%2C300" alt="" width="251" height="300" /></a><figcaption id="caption-attachment-2694" class="wp-caption-text">Un Chihuahua Navy SEAL: temible.</figcaption></figure></p>
<p>El rumor que provocó más levantamientos de ceja entre los escépticos y resquemores morales entre los protectores de animales fue el que afirmaba que los canes estaban equipados con dentaduras de titanio, con el fin de que pudiesen traspasar vestimentas de kevlar y despedazar a cualquier hijo del mal turbante que se les pusiera enfrente.</p>
<p>La temeraria afirmación fue rápidamente desmentida. En efecto, colocarle un diente de titanio a uno de estos terroríficos perros sería una opción carísima ($7000 dólares por diente, maomeno) para asegurarse de que el animalito pueda seguir desquitando las decenas de miles de dólares que de por sí se invierte en ellos (en entrenamiento y manutención) en caso de perder uno de sus dientes normales. Pero hasta ahí. El gobierno de los Estados Unidos ha negado categóricamente que esté equipando a inocentes perritos con la clase de dentaduras que popularizaron las malos de las pelis de James Bond de los años 70.</p>
<p>Aún así, entretiene pensar en animales robóticos dedicados a combatir contra las fuerzas del mal. En la novela gráfica <em>We3</em> de Grant Morrison y Frank Quitely podemos apreciar a estos animales <em>badasses</em> enfundados en poderosas armaduras inteligentes que les permiten arrasar con escuadrones militares completos con toda facilidad. En videojuegos como <em>Fallout: New Vegas</em> podemos reclutar a Rex, un perro que es más robot que can, y que usa sus poderosas fauces para partir adversarios en dos más rápido de lo que podemos cargar nuestro inocente rifle. Y así, reiteradamente, creemos que algún día podremos equipar a una mascota con los aditamentos y <em>upgrades</em> que asociamos con coches, computadoras o armas, todo en busca de hacer a los mejores amigos del hombre&#8230; los peores enemigos de los enemigos del hombre a quien llaman &#8216;amo&#8217;.</p>
<p>Ah, pero no todo es miel sobre hojuelas. Pongámonos a pensar en los contras de estos perros robóticos, en el caso de que lleguen a desarrollarse como para que todos estemos dispuestos a hacer cola afuera de la Apple Store para comprar uno (sí, creo que Jobs está preparando una de estas aberraciones como su gran &#8216;xódanse&#8217; una vez que acabe de usar el páncreas sintético que se carga hoy día):</p>
<p><figure id="attachment_2692" aria-describedby="caption-attachment-2692" style="width: 278px" class="wp-caption alignright"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/we3_dog_sketch_by_wolf_signs.jpeg"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-2692 " title="WE3_Dog_Sketch_by_Wolf_Signs" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/we3_dog_sketch_by_wolf_signs.jpeg?w=278&#038;resize=278%2C300" alt="" width="278" height="300" /></a><figcaption id="caption-attachment-2692" class="wp-caption-text">&#8220;BEEEP&#8230;. GUD DOG? BEEEEP&#8230;. GUD?&#8221; Lean We3, si no lo han hecho aún&#8230;</figcaption></figure></p>
<ol>
<li><strong>El mantenimiento</strong>. La mayoría de nosotros decimos estar muy ocupados o somos muy huevones para atender a los perros mascota tal y como se debe: su paseo diario, la recolecta de sus desechos, jugar con ellos para mantenerlos ágiles y alertas, procurar sus vacunas y revisiones veterinarias a tiempo, lavarlos y acicalarlos, etc. ¿Qué nos hace creer que vamos a sumarle a estas obligaciones todo aquello que implica ser una entidad mitad animal y mitad robótica? Actualizaciones de software, antivirus, aceite en todas las piezas mecánicas, su &#8216;shaineada&#8217; ocasional para contrarrestar los efectos de intemperie, su enceradita de cara a la época de lluvias&#8230; Si no lo hacemos con la compu o el auto, es poco probable que nos tomemos la molestia con el perro robot.</li>
<li><strong>La alimentación.</strong> La comida del perro es cara. La del perro robot, por lógica, debe ser aún más cara. En este caso no quieres ser el teto que se gasta todo el dinero en un flamante smart phone y después no tiene lana para comprarle aplicaciones cuquitas y/o solventar el tiempo aire mensual. Nuestra economía personal es determinante a la hora de adquirir un &#8216;cybercán&#8217;, entonces.</li>
<li><strong>El perro robot puede cobrar consciencia</strong>. Esto puede ser contraproducente. Según los libros de historia (creo), el Planeta de los Simios fue consecuencia de que los changos se volvieron más listos de lo que creíamos en un principio, y de su falta de empatía respecto a nuestros planes para usarlos en experimentos científicos. Ahora bien, la nobleza canina ha estado habitualmente ligada a su devoción por el ser humano. Pero, ¿y si comienzan a pensar en nuestra relación detenidamente? ¿Qué tal que ya no les parece ir a recoger un palito y traerlo a nuestra
<p><figure id="attachment_2693" aria-describedby="caption-attachment-2693" style="width: 300px" class="wp-caption alignright"><a href="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/fnvrex.png"><img data-recalc-dims="1" loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-2693" title="FNVRex" src="http://finisimapersona.files.wordpress.com/2011/05/fnvrex.png?w=300&#038;resize=300%2C287" alt="" width="300" height="287" /></a><figcaption id="caption-attachment-2693" class="wp-caption-text">Rex: una cruza entre Rin-Tin-Tin y un T-800 de Cyberdine Systems</figcaption></figure></p>
<p>presencia, sólo para que lo volvamos a arrojar lejos otra vez? Este escenario sería claro detonante de una eventual rebelión canina. Y sería muy posible que ocurriese si nos da por comenzar a implantarles estimuladores psíquicos en el cerebro con la idea de que nos sirvan como súper soldados.</li>
<li><strong>La limpieza.</strong> Les molesta recoger popó de perro, ¿cierto? Bien, ahora imagínense que además tienen que limpiarlas cuando están cubiertas de aceite automotriz o algún lubricante similar. Toda pieza mecánica es susceptible de regar estas grasosas manchas que afean nuestras cocheras y arruinan nuestros carísimos trajes italianos (los míos, sé que ustedes consideran &#8220;de gala&#8221; sus playeras Ed Hardy). Es obvio que los perros robots no serían excepción.</li>
<li><strong>No son prácticos.</strong> Claro, puedes encontrarles el uso lógico en una campaña paramilitar contra terroristas o guerrilleros, y también en un mundo post-apocalíptico lleno de criaturas irradiadas, bandoleros asesinos y zombies. Pero el escenario suburbano donde vives en una privada y te caen continuamente en casa los amiguitos de tus hijos o tus mismísimos sobrinos prohiben en todo aspecto el hacernos de un perro robot equipado para matar. Es penoso tener que atender la queja de un vecino cuando uno de tus poodles le pegó una inocente mordidita a su desagradable mocosete. Ahora imagínate con qué cara te disculpas cuando tu perro biónico hinque sus devastadores colmillos de titanio en la piernita futbolera de ese escuincle horrendo. No, la política del buen vecino está reñida con la crianza de perros robóticos.</li>
</ol>
<p>En fin, me quedo pensando en todos los aspectos sorprendentes de los perros militares que, con o sin dientes de metal, pueden alterar el curso de una batalla o de toda una guerra. Los miro saltando en paracaídas, detectando bombas, saltando desde helicópteros al mar o acosando sospechosos y pienso que son geniales. Pero no soy tan irresponsable como para pensar que los civiles debemos tener acceso a esas nobles bestias. Nos debe bastar con entrenarlos a ser animales dóciles, fieles, eficientes para cuidar y divertidos como compañía pero hasta ahí. A menos que nuestros vecinos sean unos sospechosos musulmanes que disparan AK-47s al aire cada vez que se anuncia algo malo para el mundo occidental. Será mejor que empiece a ahorrar para los colmillos de titanio de Pistache, el poodle de combate más temible del mundo.</p>
]]></content:encoded>
					
		
		
		<post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">63</post-id>	</item>
	</channel>
</rss>
